Sportivo-Instituto: de la mala puntería a las atajadas de Chiarini
Estuvo para los dos. La Gloria falló un montón de situaciones claras. El Verde se topó con el “1” albirrojo y, en San Francisco, el empate fue justo.
Con el resultado puesto, es común considerar que uno u otro equipo mereció más. En el 0-0 de ayer en San Francisco entre Sportivo Belgrano e Instituto podría decirse que fue el partido el que mereció más. Concretamente, goles. Es que ambos, a lo largo del partido, se las ingeniaron para generar numerosas situaciones frente a los arcos. Si la pelota no entró, fue por razones diferentes. En el caso de la Gloria, una notable falta de puntería y, sobre todo, por no pegarle bien a la pelota para que vaya dentro del arco. En el del Verde, al contrario. Más que por falta de puntería, fue la notable actuación, una vez más, del arquero albirrojo Julio Chiarini. El de Oliva les frustró varias veces el grito de gol al colmado Boero con algunas atajadas memorables. Y, cuando no llegó, lo salvó el travesaño.El partido se jugó sobre una cancha muy pesada, con mucha agua bajo el pasto, producto de la lluvia de la mañana, que además de agotador, hizo muy difícil el trámite del partido para los protagonistas.
La serie de goles errados frente a los arcos la inició Aróstegui a los 5 minutos, cuando escapó a la marca de los centrales visitantes y cabeceó, muy solo, a las manos de Chiarini.
Después le siguieron Ereros para Instituto, que solo frente al arco, lanzó una pelota a las nubes; un tiro al arco de “Wanchope” Ábila que salvó Dei Rossi; el derechazo en el travesaño de Juan Pablo Francia; y un tiro de Dolci, que se fue muy cerca del poste derecho de Chiarini.
Este puñado de situaciones de gol demostraban la actitud de ambos equipos de buscar siempre el arco rival. Instituto, llegando con un muy buen juego colectivo, que permitía poner a sus jugadores más ofensivos en posición de gol o sumando desbordes por los laterales (sobre todo con Damiani, por derecha); y Sportivo, que sustentaba su juego en la firmeza de su fondo (Medina y Verino) y el excelente trabajo de contención en el medio (Borzani).
En el complemento. El ingreso desde el inicio de Nicolás Fassino por la izquierda le dio más potencia ofensiva a Sportivo Belgrano, que de a poco sitió a Instituto contra su arco, lo que permitió agigantar la figura de Chiarini. El “1” sacó pelotas muy difíciles, como un tiro de media distancia de Capellino (volada para sacar un balón del ángulo y, tras el pique con efecto, volvió a salvar), otro de Fassino, que parecía imposible, entre las más destacadas.
Instituto tuvo sus situaciones frente al arco de Dei Rossi, que le ganó dos mano a mano a Ábila. Uno, al comienzo de la etapa final; y otro que le gana “el Naranjo”, pero que el balón le quedó a Burzio. Y Pablo, con el arco libre, la tiró a la calle.
Si bien las situaciones de riesgo se mantuvieron hasta el final (a los 47m, "Wanchope", ante una mala salida de Dei Rossi, increíblemente la tiró por arriba), fueron decreciendo en la medida en que la cancha pesada se "comía" implacablemente las energías de los futbolistas.
Así, se redondea como justo el resultado que, a juzgar por los intensos aplausos de los hinchas locales, dejó con mejor imagen a un Sportivo que, paradójicamente, sigue sin ganar. Y a la Gloria, que no pudo quedar en zona de ascenso.