Sigue la agonía
El hincha de Newell`s de 14 años que fue baleado durante la madrugada de ayer "está vivo técnicamente, pero en un estado de coma profundo".
Walter Cáceres, el hincha de Newell\'s Old Boys de 14 años que fue baleado cuando regresaba del partido con Huracán en la madrugada del jueves, permanece este viernes internado en grave estado y con pronóstico reservado, según informó el director del Hospital de Emergencias Clemente Álvarez, Néstor Marchetti.
En tanto, el jefe de terapia intensiva, Guillermo García, dijo que el adolescente "está vivo técnicamente, pero en un estado de coma profundo", en un estado "de extrema gravedad".
"Tenemos un mal pronóstico", admitió el profesional al brindar un nuevo parte médico y agregó: "El estado es muy grave desde el momento que ingresó. Tiene tres disparos en la cabeza que le ocasionaron una lesión cerebral y otro que le provocó una lesión abdominal".
El joven fue baleado ayer a la madrugada en el ingreso a Rosario cuando se trasladaba en un micro junto a un grupo de hinchas que fueron a ver al encuentro en Buenos Aires por la segunda fecha del torneo Clausura.
Además de Cáceres, en este episodio también resultaron heridos otros dos simpatizantes del club rosarino, de 28 y 42 años, aunque ambos están fuera de peligro.
El hecho se produjo cerca de las 4 en la autopista Buenos Aires-Rosario a la altura del arroyo Saladillo, en proximidades del barrio Las Flores, cuando el micro tuvo que detener su marcha debido a que reventaron dos neumáticos, informaron fuentes policiales.
La Policía investiga si este desperfecto fue inducido por elementos cortantes arrojados en el pavimento por quienes, luego, atacaron con disparos a los ocupantes del vehículo.
Según los investigadores, el ataque estaría vinculado a una interna de dos sectores opuestos de la barra brava de Newell\'s.
El jefe de la policía rosarina, Alberto Villa, señaló a los medios que están investigando el hecho. "Todo ocurrió a la altura de la escuela del barrio Las Flores, en donde se encontraron varias vainas servidas de calibre 9 milímetro, por lo que presumimos que el ataque pudo haber sido repelido".
