¿Se verán las caras otra vez? El partido de los técnicos: Kudelka y Méndez
Kudelka podría irse en junio, Méndez sigue su reconstrucción en Belgrano. Así vivieron los 90 minutos.
Juegan Talleres y Belgrano pero nunca juegan solos. Siempre están las personas que hacen jugar esta máquina de emociones que son los dos clubes más populares de la ciudad de Córdoba. Entre ellos, los técnicos.
Kudelka empezó a jugar el clásico desde el miércoles a la noche cuando leyó en Mundo D la noticia del mes: Bebelo Reynoso involucrado en un tiroteo. Que juega, que no juega, que lo cuidan, que no lo cuidan. La primera jugada de Kudelka fue no hacer jugar a Reynoso.
Méndez tuvo el escenario más tranquilo que se suponía incluso inesperado y porque Belgrano tiene urgencias deportivas como para tener insomnio.
Y esa previa se vio en los gestos de uno y otro al costado del campo de juego. Kudelka pidiendo movilidad y pase. Méndez pidiendo que ni un jugador de Talleres sienta tranquilidad.
Méndez pide músculo; Kudelka cerebro. Méndez grita fuerte el gol de Suárez; Kudelka piensa cómo dar vuelta la historia, cómo hacer que Talleres sea el Talleres que gustó hace un mes.
El mismo cerebro calma a Kudelka en el momento del gol de Rescaldani. El músculo no le alcanza a Méndez esta vez y un trago de agua le ayuda a pasar el mal momento. 1-1 y todo como entonces. Pero en el fútbol los entonces duran nada. La corrida de Suárez detuvo corazones hasta que Pitana confirmó que no fue penal a instancias del línea.
Belgrano vomita quejas para Pitana y hay amarillas para todos. Méndez sigue de "cluquillas" lo que pasa. Kudelka se sienta en el banco para recuperar el aliento. Talleres zafa de una…Son los DT la muestra de dos estilos, dos envases diferentes para el mismo contenido: la pasión por el detalle, por hacer de sus equipos unos "equipos ganadores".
Kudelka hasta se detiene a correr un micrófono que “le jode” en sus caminatas en las que siempre queda para la foto con los índices marcando jugadas.
Méndez y look todo de negro por momentos logra la calma y lleva las manos a su espalda. Poco, siempre poco, porque usas esas manos para los aplausos ante cada vez que un jugador de su Belgrano se tira al piso.
Méndez le grita como gladiador a Márquez porque se tira como un zaguero para evitar un avance de Godoy. Kudelka insulta cuando Pitana no da una “ley de ventaja”.
Mendez abraza a Bieler. ¿Con Madelón alguien vio algún abrazo con los jugadores? Kudelka llama a Klusener y hay una mirada entre ambos. Son otros gestos para buscar el mismo efecto: la confianza. Y Kudekla también choca palmas con Rescaldani.
A Kudelka se le sale la camisa de tanto reclamar por una mano en el área. Pitana, ahora es el culpable sin juicio que tiene Talleres.
Y los últimos minutos del partido le bajan la espuma a sus reacciones. Pasan los cambios y nada cambia. Kudelka hasta se da la mano con Lértora tras un cruce y un tumulto.
Talleres y Belgrano es un 1-1, es el empate entre el choque de dos estilos, dos maneras. Méndez y Kudelka se miran a los lejos y se van al vestuario. ¿Se verán las caras otra vez?
