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Santino se dio el gusto de visitar a Guiñazú: la historia de este hincha de Talleres

En Mundo D contamos la historia de Santino, el niño que había entregado la pelota antes del partido con San Lorenzo. Este jueves visitó a Guiñazú. 

08 de febrero de 2018 a las 06:08 p. m.
Santino se dio el gusto de visitar a Guiñazú: la historia de este hincha de Talleres

Santino tiene cinco años y le pelea a una dura enfermedad. Es nacido en San Francisco y es arquero. Claro que su sueño es ser algún día el arquero de Talleres. Su familia es de la T y está en la filial de San Francisco. Por ese vínculo hace una semanas le llegó una invitación muy especial: entregar la pelota antes del partido que la T le ganó a San Lorenzo en el reinicio de la Superliga.

Este jueves, el nene se dio el gusto de visitar en La Boutique a los jugadores de Talleres y de tener una foto con Pablo Guiñazú, uno de los referentes del plantel que siempre apoyó a "Santi" en su proceso de recuperación.

La historia de Santino

Antes de la fiesta por el 2-0 de Talleres sobre San Lorenzo, hubo un momento que dejó con los corazones detenidos a todos los hinchas albiazules… Es que un nene con un barbijo entregó la pelota antes del partido. Los ojos del niño, inundados de felicidad, impactaron en los protagonistas que lo vieron de cerca y al mismo tiempo dejaron conmovidos a los que estaban en la platea y también a quienes estaban prendidos a la TV.

Todos se preguntaron quién era ese niño.

Santino es arquero, tiene cinco añitos, y ataja en el Ateneo Deportivo de Barrio Jardín de San Francisco. Es fanático de Talleres y ha sido "apadrinado" por el Cholo Guiñazú y Guido Herrera.

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"Ambos referentes de Talleres le mandaron videos para darle su apoyo, siempre han estado cerca de él", contó su mamá a Mundo D.

Desde el club se contactaron con la filial de San Francisco y le avisaron que invitaban al nene a entregar la pelota del partido antes del Talleres-San Lorenzo.

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Un luchador

Santi le pelea a una dura enfermedad desde agosto. Santi la luchó en la quimioterapia, con internaciones de hasta seis días. Gracias a ese esfuerzo, su tumor se achicó más de 10 centímetros.

Santi hoy está mejorando: incluso se repuso antes de tiempo. “Se la bancó muy bien”, dice su mamá, alabando su entereza por el proceso que vivió en el Hospital de Niños de Córdoba.

"Lo que más le dolió a Santi es que no pudo jugar al fútbol", se sincera la mamá, que ahora tiene una sonrisa en la cara porque el nene empezará el jardín y hará "vida normal".

Gonzalo y Paola, los papás, la lucharon como Santino. Y también puso el hombro Tomás, su hermano. Todos son de Talleres. Todos vivieron el viernes un día de ensueño.

El nene que conmovió a todos tiene el futuro en sus manos, para seguir conmoviendo.

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