Sabella y una alegría para apagar el dolor
El técnico de Estudiantes destacó la tranquilidad y la efectividad de sus dirigidos para vencer a Gimnasia. Los jugadores le dedicaron el triunfo por la muerte de su padre, quien fue enterrado en la mañana previa al clásico.
El entrenador de Estudiantes de La Plata, Alejandro Sabella, destacó "la tranquilidad y la efectividad", como las principales virtudes que mostraron sus jugadores en la victoria conseguida este sábado ante Gimnasia y Esgrima en el clásico platense."El equipo supo recuperar la pelota, salió jugando bien desde la mitad de la cancha y cuando las cosas no salían, no se desesperó. Después, con tranquilidad, supieron encontrar la diferencia", expresó Sabella.Cuando se le preguntó por un momento clave, el técnico de Estudiantes remarcó el segundo gol, conseguido por Mauro Boselli."El gol de Boselli fue importante porque frenó la mejoría de Gimnasia. Ahí ellos se desanimaron y Estudiantes amplió la diferencia. Una diferencia que merecíamos en el primer tiempo, porque para mí debimos habernos ido con un gol más de ventaja", indicó.Sobre la situación de Juan Sebastián Verón, quien dejó la cancha a los 8 minutos del segundo tiempo, Sabella comentó: "Sintió una contractura en la parte posterior del muslo derecho, y no quise arriesgar, teniendo en cuenta el partido del seleccionado (ante Brasil). Pero después el médico me dijo que era algo leve".Sabella vivió ayer una situación personal muy dura con el fallecimiento de su padre, y a pesar de haberlo enterrado en la mañana de este sábado, quiso estar en el campo de juego dirigiendo al equipo."Quiero agradecerle mucho a los muchachos, se esforzaron mucho por el triunfo y me lo quisieron dedicar", concluyó.