Rodríguez Larreta pide sumario interno y apunta a los barras
El jefe de gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, Horacio Rodríguez Larreta, responsabilizó a la Policía de la Ciudad del fallido operativo del sábado en el estadio Monumental y anunció que le pidió a Martín Ocampo, su ministro de Seguridad, un sumario interno a los efectos de determinar quiénes tuvieron a su cargo el armado y ejecución del plan junto con fuerzas federales como la Prefectura y la Gendarmería que dependen de la ministra de la Nación, Patricia Bullrich.
“Se pudo haber hecho mejor”, sentenció Rodríguez Larreta quien también atribuyó la agresión al ómnibus boquense a una interna de la barra de River. “Nadie tendrá la ingenuidad de creer que esto no está relacionado al episodio del día anterior donde se hizo un allanamiento y se encontraron 10 millones de pesos y 300 entradas en manos de la barrabrava de River”, expresó el Jefe de Gobierno quien agregó que “300 personas que iban a la cancha y no pudieron entrar fueron los protagonistas de los desmanes que incluyeron las pedradas al ómnibus de los jugadores de Boca”.
“Queremos determinar quiénes les dieron esas entradas a los barras de River porque alguien se las dio. Vamos a ir a fondo contra la mafia de los barrabravas” dijo Larreta en otro tramo de su breve contacto con la prensa.
Desde la seguridad de la ciudad de Buenos Aires se consignó que la zona en la que volaron las piedras y las botellas contra el ómnibus era responsabilidad del anillo 3 de Prefectura y que la Policía porteña cumplió correctamente con su misión de custodiar el vehículo que llevaba a la comitiva xeneize hasta su ingreso al Monumental.
En tal sentido, el sábado Mundo D observó en directo que quienes lanzaron los proyectiles contra el ómnibus boquense no eran barras sino hinchas, algunos de ellos muy alcoholizados, que se habían reunido al mediodía en el cruce de las avenidas del Libertador y Udaondo, a 3 cuadras del Monumental, para ingresar sin entradas al estadio.
Cuando les avisaron que el vehículo que llevaba a la comitiva boquense se aproximaba para doblar a la altura de la diagonal Lidoro Quinteros, se desplazaron hasta allí llevando piedras y varias botellas que habían estado consumiendo.
En ese lugar no había ninguna custodia y los efectivos llegaron cuando la agresión ya se había consumado y lanzaron indiscriminadamente los gases lacrimógenos y el gas pimienta cuyas emanaciones terminaron por descomponer a varios de los jugadores xeneizes.
