Riquelme, esa novela sin fin
Más dudas. Por una molestia en su rodilla izquierda, Román no llegaría en condiciones al partido con Vélez. Igual, Julio Falcioni no le devolvería la titularidad. Racing lo quiere para reemplazar a Gio Moreno.
Juan Román Riquelme volvió a sacudir ayer la tensa actualidad de Boca. Pero esta vez no habló. Ni siquiera puso mala cara por algo que lo haya molestado. Fue su maltrecha rodilla izquierda la que llenó de especulaciones la práctica de la mañana en Casa Amarilla. Una acumulación de líquido sinovial colocó en duda su participación en el partido ante Vélez, justo un día antes de que el técnico Julio César Falcioni empezara a definir el equipo que saldrá a la cancha el domingo en Liniers. "Si el partido fuera hoy, Román no podría jugar pero como es el domingo, no lo podemos descartar" dijo José María Veiga, uno de los médicos del plantel de Boca, mientras Riquelme hacía tareas de recuperación en el gimnasio. Veiga agregó: "Esta lesión es imprevisible, en 24 ó 48 horas puede cambiar drásticamente para bien o para mal debido al esfuerzo físico. Ahora hay que hacer la extracción de líquido y el tratamiento kinesiológico para saber si va a estar o no en condiciones de jugar".
La nueva dolencia de Riquelme en su rodilla operada acaso le facilite la tarea a Falcioni y le dé un motivo justificado para prescindir del enganche sin entrar en polémicas. Más allá de la pobre labor de Boca el sábado en el empate a cero frente a All Boys, no era seguro que Román fuera a reaparecer. El técnico nuevamente no lo había visto bien en lo físico en la práctica del lunes y la novedad de ayer parece haber ratificado su observación. Además trascendió que un grupo inversor intentaría llevar a Riquelme a Racing. Russo lo tuvo en la Libertadores del 2007 y sueña con un reemplazante para Gio Moreno. Por ahora es muy difícil."Sería un escándalo. Una locura", le dijo ayer un dirigente a Olé . Incluso, en caso de romper su vínculo, Riquelme debería resarcir a Boca con dos millones de dólaresEl esquema no se toca
Según consultas que Mundo D recogió en el llamado Mundo Boca, antes de conocerse el problema de Riquelme en su rodilla izquierda, Falcioni evaluaba repetir el esquema 4-4-2 con Diego Rivero en lugar de Cristian Chávez, Walter Erviti como "doble 5" al lado de Sebastián Battaglia (Leandro Somoza no jugará por un acuerdo verbal entre los dirigentes de Vélez y Boca) y Nicolás Colazo como volante por la izquierda.
Más allá del clamor del público al final del partido con All Boys pidiendo por el regreso de Román y de los insultos que recibió de la platea, Falcioni cree que el problema de Boca no pasa por la falta de volumen de juego sino por no definir las situaciones que genera. Para el técnico, que el equipo no haya recibido goles en contra ante Racing y All Boys es una señal de que con la aplicación del 4-4-2 ha recuperado el orden y el equilibrio que perdió la tarde del 1-4 contra Godoy Cruz.Hay que decirlo claramente: en la idea de Boca que hoy tiene Falcioni en la cabeza, Riquelme no tiene cabida. Mucho más si su físico no le responde y por encima de la preferencia del técnico de jugar sin enganche. De la única manera en la que podría retomar su lugar sería poniéndose 10 puntos para moverse con la misma intensidad en el despliegue que el técnico le demanda al resto de los jugadores y hacer la diferencia con su indiscutible clase y estrategia.
Y es aquí donde surge otra diferencia entre Falcioni y Román: el entrenador no lo ve exigirse a fondo en los entrenamientos como para recuperar la condición física perdida. Falcioni cree que Riquelme supone que con su pegada y su visión le basta y le sobra como para ser titular.
Por eso, el martes pasado lo mandó al preparador físico Gustavo Otero, quien anoche lamentó que la recuperación del "10" no es buena, a pedirle mayor dedicación en el trabajo. Como Román le habría contestado de mal modo, fue allí cuando decidió no convocarlo para el partido con All Boys. De todos modos, y pese a las mutuas desconfianzas, el diálogo entre el técnico y el enganche no está cortado. Ayer hablaron una vez conocida la dolencia de Román y se espera que sigan haciéndolo en la semana. Entre hoy y mañana, se sabrá si Riquelme podrá volver ante Vélez. Para hacerlo, deberá vencer dos oposiciones fuertes: la de su rodilla izquierda, que no le da tregua, y la de Julio César Falcioni, quien no parece convencido de devolverle la titularidad que la semana pasada le quitó y no sabe cuándo habrá de restituirle.

