Reencuentro muy esperado para Belgrano
Ilusión copera. Como en 1986 y en 1987, el Pirata vuelve a jugar una liguilla pre-Libertadores.
Hoy, Independiente y Belgrano reabrirán una instancia que se había cerrado el 2 de agosto de 1992, cuando Newell's y Vélez jugaron por última vez un partido correspondiente a un torneo reducido que recibió la denominación de "liguilla" y clasificatorio para la Copa Libertadores. La particularidad es que, en sus siete ediciones, los sistemas de disputa variaron siempre, como así también la cantidad de equipos participantes.Belgrano se ganó el derecho a participar en las dos primeras ediciones (1986 y 1987) y, en ambas, enfrentó a un mismo rival: Newell's. Aquella escuadra rosarina dirigida por Jorge Solari era uno de los mejores equipos del país y resultó ser un escollo infranqueable para el Pirata.
En 1985, y de la mano de Tomás Rodolfo Cuéllar, Belgrano se consagró campeón del torneo de Primera División de la por entonces Asociación Cordobesa de Fútbol, manteniéndose invicto durante las últimas 14 fechas. Después, ganó en la misma condición el Torneo Provincial (otros 14 partidos) y, finalmente, se mantuvo sin perder durante el Torneo Regional de 1986 (nueve triunfos y tres empates), obteniendo así el primer título de AFA de un equipo cordobés. Juan Manuel Ramos, “el Pepe” Céliz, “Jota Jota” López, José Luis Villarreal, Germán Martellotto y Abel Darío Blasón eran la base de aquel gran equipo.
En un primer momento, se había estipulado que el campeón regional (algo así como el mejor de todos los equipos del interior, ya que aún no existía el Nacional B) se clasificaba directamente a la Copa Libertadores de 1986. Sin embargo, sobre la marcha se decidió que los mejores de cada zona se clasificaran a la liguilla. Belgrano, por ser el campeón, ingresó directamente en cuartos de final. En el sorteo le tocó Newell’s –que había terminado tercero en el torneo de Primera que ganó River– al que recibió en Alberdi con 40 partidos sin perder, cifra que, en ese momento, era un récord nacional.
Aquel partido de ida se jugó el 11 de mayo de 1986 y Belgrano perdió feo. No fue un buen partido del "Negro" Ramos y los tres goles de la Lepra (de Llop, Sen y Cozzoni) en el primer tiempo fueron un mazazo a la ilusión de la multitud que había llenado el Gigante. Después, descontó Luis Scatolaro.
“La semana cordobesa parecía pintada de celeste. Se estaba frente al anticipo por el que había luchado Belgrano, aunque hubiese preferido que el sorteo les impusiera otro rival. Ese entusiasmo generó, sin embargo, una confianza silenciosa para entrar a toda marcha en la Liguilla. El estadio estuvo lleno, volvieron a flotar los dichosos recuerdos, el entusiasmo renovado y la expectativa por comenzar a gritar a toda voz”, escribió Nilo Neder en las páginas de El Gráfico, como introducción a la crónica de aquel partido.
La revancha se disputó en Rosario una semana después y Newell’s volvió a imponerse, esta vez por 2 a 1 (Dezotti y Cozzoni para el local; Céliz para el Pirata). Al año siguiente, Belgrano terminó tercero en el Nacional B y, junto al campeón, Deportivo Armenio, y su escolta, Banfield, se clasificó de nuevo a la liguilla. Otra vez Newell’s en el camino y Alberdi “a full” para ver un empate sin goles, el 10 de mayo de 1987, en el que los celestes estuvieron más cerca. Un cabezazo de Blasón en el palo pudo haber cambiado la historia.
Siete días después, y con un resultado abierto, se vieron las caras en Rosario, en un partido que terminó con cuatro expulsados (dos de cada lado) y una memorable pelea entre Solari y Pedro Marchetta, que dirigía a la “B”. Esta vez, los rosarinos se impusieron 2 a 0.
Aquella tarde, hace más de 28 años y en el último de los cuatro partidos de liguilla que hasta hoy disputó Belgrano, el equipo tuvo a estos nombres: Ramos; Luis Escobedo, Céliz, Juan Carlos Reyna y Alejandro Chiera; Mario Ballarino, Villarreal y Martellotto; Julio César Villagra, Blasón y Ariel Ramonda. En su rival, fueron titulares el actual entrenador de la selección nacional, Gerardo Martino, y dos que después pasaron sin pena ni gloria por Alberdi como técnicos: Julio Zamora (autor de los dos goles) y Dalcio Giovagnoli.

