Qué es de la vida de Javier Correa en Godoy Cruz: lo cuenta el ex Instituto
Se trata de Javier Correa, quien integra el plantel del Tomba y está de vacaciones en Córdoba. "Ahora me cuido más, estoy más maduro", le dijo a Mundo D, que lo encontró en el Quality Isad junto a Mauricio Caranta.
Es tiempo de vacaciones y los jugadores cordobeses que juegan en distintos equipos del país o del exterior vuelven al terruño a recargar las pilas. Es el caso de Javier Correa, el exdelantero de Instituto que hoy integra el plantel de Godoy Cruz. Como se sabe, el equipo mendocino viene de hacer un gran semestre en el Torneo Independencia y si bien perdió en el partido de ida 1-a 0 en el Malvinas Argentinas contra Gremio de Brasil, todavía tiene chances de superar los octavos de final de la Copa Libertadores.
Javier aprovecha el tiempo para encontrarse con sus amigos de siempre de Barrio Remedios de Escalada, juntarse excompañeros de la Gloria y, principalmente, llevar a su hijo mayor, Bautista, de 6 años (Lorenzo en es el otro, de apenas a un año) a algún espectáculo para chicos típicos del receso invernal. El viernes apareció por el Quality Isad, acompañado por otro amigo a quien lo une un pasado en común en Instituto: Mauricio Caranta, el arquero de Talleres. Hicieron la cola y se fueron con algunas entradas en la mano.
Mundo D
los descubrió. "Mauri" le tiró la pelota a Correa y fue él quien habló.
Cuando se le preguntó cómo se sentía en el Tomba, respondió: "Es un paso muy positivo en mi carrera. Aprendí a cuidarme más, a ser más profesional para buscar continuidad, que era lo que necesitaba. No es que antes no lo hiciera en Instituto, si no que ahora lo hago de manera más organizada y constante. Uno está más maduro, tengo dos hijos y debo cuidarme el doble".
Correa tiene contrato hasta 2019 en el "Tomba" y está muy cómodo, aunque todavía estaba fastidiado por la derrota en Mendoza contra los brasileños. "Terminamos muy bien el torneo local y llegábamos enchufados al partido de ida, pero el resultado no fue el que esperábamos. Vamos a tener una vuelta difícil en e Brasil, pero no imposible", dijo el atacante. " Mi primer gol en la Libertadores contra Mineiro fue hermoso, nunca me imaginé vivir una etapa así. Uno sale de tan abajo que le cuesta verse en semejante nivel. Vivimos unos seis meses bárbaros", agregó Correa.
Se despidió con risas y bromeando con este medio. "Ustedes siempre lo llaman a \'Wanchope\' (Ábila) y mi no me suena el celu. Lo que pasa es que el \'Negro\' es más famoso. Estoy esperando que venga de Brasil para juntarme con él. Mientras, aprovecho para sacarlo a pasear un poco a éste (señalando a Caranta) y espero que llegue \'el Loco\' (Jorge) Carranza. Ayer me llamó y me exigió un asado".