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Qué cambió el Instituto de Franco para volver a ganar

Ante Temperley, la Gloria modificó su esquema para volverse un equipo más equilibrado y batallador. Un acierto de su entrenador. 

27 de octubre de 2018 a las 03:00 p. m.
Qué cambió el Instituto de Franco para volver a ganar
Foto: Federico López Claro.

No fueron días fáciles los que vivió Instituto y particularmente su entrenador Darío Franco luego de la derrota en Jujuy ante Gimnasia en el cotejo pendiente de la quinta fecha de la B Nacional 2018/19. Es que el equipo venía de una derrota de local ante Santamarina en una noche que fue parecida a las anteriores.  El Instituto que craneó el propio Franco mostraba destello de la idea que lleva consigo el DT a todas partes: posesión, circulación, mucha gente en ataque, desborde por las bandas y ser protagonista. Pero la idea de Franco se topaba con los resultados. Su equipo tenía todas esas cosas pero no concretaba en el área rival y lo pagaba caro. La idea base de un sistema 3-4-3, con Navarro como el volante central iniciador, Javier Mendoza de enganche, dos extremos y el "9", mostraba indicios saludables y pasajes de buen fútbol.

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Pero el poner mucha gente de corte ofensivo trae sus riesgos. Y al Albirrojo en varias ocasiones lo agarraron retrocediendo mal, lo sorprendieron y para colmo sufrió varios "accidentes" con rivales que llegaban una vez y concretaba.

Eso obligó a Franco a un replanteo y a escuchar los pedidos que llegaban de buscar mayor equilibrio.

Ante Temperley, hubo un reordenamiento

sin abandonar la idea madre. Pero un retoque que potenció al equipo. Lo hizo más batallador.

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Se dieron los ingresos de

Gastón Yabale

en el fondo para sumarse a Alan Aguirre y Franco Canever.

Y, además, la entrada al equipo de

Franco Flores

como lateral volante por derecha, dándole al sistema la flexibilidad de moverse de una línea de 3 a una de 4 durante distintos pasajes del juego.

En el medio,

Endrizzi

se cerró de su función de carrilero para colaborar en la marca con Navarro y Emiliano Ellacopulos se sacrificó para ser un volante/extremo por izquierda, también dando una mano en el retroceso.

En ese nuevo panorama, el DT apostó por darle libertad a su creativo:

Javier Mendoza

. Ahora el "10" tiene toda la zona de la derecha del ataque hacia al centro para moverse y dañar con su visión y talento.

El otro detalle fue el puesto de

Facundo Affranchino

, naturalmente volante por derecha pero para Franco un volante interno, que se sumó al combate al medio y finalizó de enganche (dio el pase gol).

Arriba, claro está, la referencia fue y seguirá siendo Pablo Vegetti, goleador del torneo y capaz de sacarle provecho a lo poco o mucho que le generan.

Así Instituto modificó su sistema para ser más compacto y combativo.

Un esquema que puede ser 3-5-2 o 4-3-3 según los momentos del partido.

"El problema no era el sistema sino que no se nos daba", dijo Alan Aguirre, altísimo punto en defensa, siendo tiempista para cortar y clave para salir también con pelota dominada.

"Contra Temperley generamos menos situaciones pero fuimos más compactos y sólidos. Tuvimos una oportunidad y concretamos", sostuvo Vegetti.

En el medio y más allá de discusiones menores sobre si es línea de 3 o línea de 4, Instituto tiene una forma, un camino y una idea.

Un entrenador muchas veces acusado de "necio" que tiene esta forma de vivir el fútbol: no negociando jamás sus principios.

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El festejo en el vestuario de jugadores junto a cuerpo técnico no es sólo una foto: es un mensaje de banca a la propuesta.

Ahora parece que

Instituto encontró el esquema que mejor le sienta

. Y esa quizá sea la mejor noticia por Alta Córdoba, cuando a esta B Nacional todavía le quedan muchos capítulos por escribir.

La cobertura de Mundo D

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