Peleas a través del pajarito
El uso de las redes sociales habla, en cierta forma, de "la tinelización del fútbol argentino".
Hace meses que se está librando una batalla entre varios dirigentes del fútbol argentino. Y algunos eligieron como campo de la pelea las redes sociales, sobre todo la del pajarito (Twitter), donde los mensajes vuelan de un lado para el otro cual paloma mensajera.
El pasado 13 de febrero, Pablo Moyano, hijo del presidente de Independiente y vocal del Rojo, publicó un polémico tuit: "Tinelli presidente de La Afa (jajaja) 2 partidos jugados Dos Penales! Vergüenza!!". Lo hizo con el arroba cuervotinelli para que lo lea el conductor televisivo. Fue después de la victoria 2-1 ante Sarmiento de Junín, cuando el Cuervo igualó transitoriamente por un penal cometido a Romagnoli.
La respuesta de Tinelli se hizo esperar dos días y fue con el pajarito de punta: “El que es ladrón, cree a todos de su condición”, escribieron las manos de Tinelli y se fue de pico.
Parecía que los disparos terminaban, pero llegó la cuarta fecha y Federico Beligoy le dio un penal increíble al Santo en el partido que le ganó 3-2 a Vélez. “4 partidos, 3 penales! Vergüenza. Ladrón, pero no de mujeres ajenas”, y otra vez arrobado para Tinelli.
En junio son las elecciones en la AFA para elegir presidente y hasta el momento hay tres candidatos: Tinelli (vicepresidente de San Lorenzo), Luis Segura (titular actual de la AFA) y Armando Pérez (presidente de Belgrano). Todo indica que hasta ese mes las peleas vía redes sociales se intensificarán y cada protagonista pondrá los ojos sobre los arbitrajes, sobretodo los que le toquen a San Lorenzo, que hoy está en el centro de la polémica.
Este uso de las redes sociales, en cierta manera, habla también de la "tinelización del fútbol argentino", como pasó en su momento con la "tinelización de la política".
Es que el rey de la televisión impone su ritmo (no de la noche) y todo lo que haga o deje de hacer (en la tele o en el fútbol) será motivo de debate, de discusión, en una mesa de café o en la cola de la verdulería, según haya ocurrido en la caja boba o en la AFA.

