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Pedro Marchetta: Ya es hora de que la "B" arriesgue un poco más

Imperdible. El DT opinó que Belgrano tiene equipo para más y se disculpó por las declaraciones contra la hinchada. Para él, Central y Talleres como los más grandes del interior. No ve a la selección campeona mundial: “La eliminatoria fue un chiste”.

13 de septiembre de 2013 a las 12:02 a. m.
Pedro Marchetta: Ya es hora de que la "B" arriesgue un poco más

"Quiero mandar un saludo a la gente de la Clínica Castillo Morales, donde hago la rehabilitación. El personal, además de hacer bien su trabajo, está para ir a la agencia de Pancho Dotto". Con ese inefable humor, Pedro Marchetta, que supera algunos problemas de salud, participó del video chat de Mundo D y habló de fútbol, de sus íconos. El ex-DT de los principales clubes cordobeses y de Racing, Independiente y Central, entre otros, arrancó por el Belgrano-Vélez de hoy. Y cobre Gareca contó: "Vino a Independiente a los 34 años. Bianchi lo tenía en Vélez. Lo traje para jugar. No terminaba de arreglar contrato por 10 mil dólares de diferencia. Eran las 4 de la madrugada y no arreglaba. 'Te los doy yo', le dije. Fue campeón con el Rojo".

–¿Cómo ve al Mundo Belgrano?–Ordenado. Cuando no tenés plata ves todo negro. Yo lo dirigí con Gaggero y Spengler en la directiva. La única vez que hubo plata. Y terminé con Manzanares y Bustos. No se gastaba mucho. Había deudas, dramas con la barra. Con la CAI, la gente fue direccionada para hostigar al equipo y a mí". Luego del partido con Almagro en ese 2004, Pedro dijo: "Es la hinchada más cagona del país". Ayer se retractó: "No fueron felices mis palabras. Pido disculpas. Englobé al hincha y me refería a un grupo de gente que vivía del club y no pudo hacerlo más porque llegó Armando Pérez. Por eso Belgrano es lo que es hoy. Todo el mundo quiere venir. Me alegra su presente. No tanto el futbolístico. Si te digo que Belgrano me gusta, te miento. No me gusta cómo juega. Espera el error rival. Y es un grande".

–¿Pero juega a lo que puede o a lo que debe jugar?–Las dos cosas. Pero podés intentar otra cosa. Puede. Tiene buen equipo y juveniles que pueden ser cosa seria. Ya es hora de que arriesgue un poco más, viste. La gente está cansada de "jugamos por los 50 puntos para conservar la categoría". Belgrano tiene que pensar en un campeonato. Fue campeón Arsenal...

–¿Es cierto que habló con Julio Grondona para que habilitaran a los jugadores de Instituto?–Fuimos a Buenos Aires. Hablé con mi amigo y allegado albirrojo, Gustavo Beggiato. Me gustaría que fuera presidente por el respaldo que tiene. Hablé con el titular del club Juan Barrera. Fui a Agremiados. Ahí los dirigí a todos. Estaba difícil. Debía 1.400.000 pesos. Hablé a Pazos en AFA, que es abogado de Fifa, y Grondona desde Paraguay lo solucionó. Pedí por Instituto, al que dirigí. No estaba dentro. Si me pedís una identificación, te digo Racing de Nueva Italia, por un montón de cosas, y te digo Talleres. Es el club más grande del interior, con Central. Grondona me hizo un favor e Instituto pudo jugar completo. Y a mí me gustaría dirigir.

La charla prosiguió y vinieron cuatro anécdotas. Primera: “Jugaban Racing y San Lorenzo. Le dije a Carrario que Ruggeri estaba lento y que era una cabina de teléfono. Le ponés una moneda y hablás. ‘El Cabezón’ lo encaró a Carrario. Lo hablaba y, luego, vino a hacer un lateral y me dijo: “¿Así que soy una cabina telefónica, hijo de p..?”. Segunda: “A Cascini en Platense le dije ‘ataja Angelucci. Le tirás un colchón y es gol’”. Tercera: “Estábamos con Veira y unas chicas. Una de ellas le dijo: ‘Mirá que soy un nene, eh’. ‘Ya es tarde’, le respondió”. Cuarta: “Basile en charla de amigos dijo: ‘Una vez puse una whiskería’. ‘¿Y qué otra cosa podías poner?’, le tiré”.

–¿Argentina campeón mundial?–No lo podemos ganar. No hay plan B. La eliminatoria fue un chiste. No alcanza con Messi, que no es Maradona. Alemania es candidata.