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Paulo Dybala, el gran campeón de Laguna Larga

Inolvidable. Unos dos mil vecinos de Laguna Larga recibieron con cariño a la estrella de la “Juve”, en el club Sportivo de esa localidad.

26 de mayo de 2016 a las 03:16 p. m.
Paulo Dybala, el gran campeón de Laguna Larga
Dybala se sacó fotos con cientos de niños (Foto: Sergio Cejas).

Fue la sorpresa más linda que su pueblo, Laguna Larga, pudo haberle reservado a su hijo pródigo futbolístico, Paulo Dybala. Poco más de dos mil vecinos de la localidad ubicada en el departamento Río Segundo, se convocaron al caer la tarde de ayer en la entrada del club de su infancia, el Sportivo, para, gambeteando el frío, para darle la bienvenida "la Joya" e inaugurar una gigantografía con su imagen.La esquina de Agustín P. Justo y Río Cuarto, la sede del club y de la cancha, donde a la misma hora, cerca de las 19, jugaban las cuartas divisiones del local y Juventud Católica, se colmó de niños, chicos de las inferiros del club, jóvenes, adultos y abuelos. Todos querían verlo, abrazarlo y sacarsele una foto con él, la estrella de Juventus y de la selección nacional, el jugador que quiere Barcelona y por el que cualquier club europeo está dispuesto a pagar una fortuna en euros.

El pibe que hasta los 11 años jugó en Sportivo, se fue para Instituto, recaló en Palermo y pasó a la "Juve" y que ahora, con 22, más hombre y superprofesional, volvió al pueblo chico después de un año, para recibir, durante 20 días, el cariño y el afecto de su familia, de sus amigos y de su gente.

Había llegado un rato antes por la vieja Ruta 9, pero estaba fatigado, no se sentía del todo bien y se fue a descansar a su casa familiar de siempre, como uno más del pueblo que es. Y cerca de las 19, celosamente flanqueado por su hermano Gustavo, su representante y su mamá Alicia, caminó hasta el improvisado escenario que la directiva de Sportivo montó, mientras era ovacionado por todos quienes se acercaron.

“Fue una sorpresa. Lo armamos todo rápido, 48 horas antes, cuando nos enteramos que vendría. Es impresionante lo que está pasando. Para uno que hace 30 años que está en el club y para todos los laguneases, esta presenc será inolvidable”, decía a Mundo D Julio Cravero, el vicepresidente del club, mientras la gente se agolpaba.

Fuera de la distinción que le hizo el club, Dybla no fue reconocido como ciudadano ilustre de Laguna Larga, como había trascendido durante la jornada de ayer.

Subió al escenario con frío, con una remera blanca de mangas largas y un gorrito largo azul en la cabeza. Tomó el micrófono y como no le gusta hablar en público, el locutor, con espontaneidad, le hizo un par de preguntas de ocasión.

“Fue un año muy duro, pero gané cosas e hice muchos goles. Quiero agradecerles a todos su presencia, al club por este regalo, a mi gente. Me siento muy feliz de estar en mi pueblo, con mi familia de ir de nuevo a la plaza a charlar con mis amigos. La verdad es que no sé qué decir”, alcanzó a decir.

Tiró la pelota afuera cuando se le preguntó por el interés del Barcelona y de otros clubes por tenerlo –“no tiene sentido hablar de eso acá. Son rumores. Ya me preguntaron mucho eso”, dijo–y se aprestó a vivir el momento más emotivo.

Recibió la camiseta del club de manos de Cravero, respondió una pregunta que, micrófono en mano, le hizo “Julito”, un jugador de las inferiores del club, y junto a su mamá y su hermano, descubrieron, emocionados, la hermosa gigantografía con su imagen, que desde anoche engalana el frente del Sportivo.

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