Para Racing, nada mejor que volver a ser
Un ascenso al Federal A movilizaría una máquina estancada durante varios años por la inacción.
Llegaban los hinchas desde los barrios Talleres Este, Parque Montecristo y desde la ciudad de Malvinas Argentinas; desde Yofre Norte, Sur e "I"; desde Patricios y San Jorge; desde la misma Nueva Italia y desde el más allá, desde mucho más que allá, como ese simpatizante que llegó desde Toronto (Canadá), sólo para sentir lo que sentía cuando era un chico, en ese peregrinar dominguero por los intestinos de ese sector hacia el Miguel Sancho, el santuario académico. El faro volvió a encenderse a pleno en la esquina que alguna vez, en una de sus calles, se llamó Herman Huberman, y luego Tula Cervin y Calabalumba y que ahora es José de Quevedo al 5.000, la esquina de la fábrica del querido Pedro García, uno de los tantos García hinchas, vecinos y a la vez dirigentes en la época más romántica del club de Nueva Italia. Esta vez la convocatoria era fuerte, tanto o un poco más que en años recién pasados, cuando el envión no llegaba a la final o se perdía en la infructuosa gestión de los dos últimos partidos.
Otra vez estaba en juego la reciprocidad por un pedido fuerte de apoyo incondicional, esta vez más masivo que antes, ante una nueva instancia extrema. Lo futbolístico expresa que Racing le ganó 1-0 a Central Norte de Salta, con el que deberá jugar la revancha el miércoles para determinar si asciende al Federal A. Ese era el motivo de la convocatoria: volver a ser un poco más, de volver a sentir esas cosas que parecían diluidas en la memoria, tan lejanas en el tiempo.
Sería ideal ascender para Racing. Tiene a “Calidad” Rodríguez y a Juan Pablo Rezzónico, dos jugadores identificados con el club, comprometidos con su destino; y a Martín Gómez, Pablo López, Diego Palleres, “Maxi” Villa y a otros más. Un grupo de futbolistas de buen pie y buenas intenciones, que seguramente sacarán el fuego de su espíritu para que el regreso sea con alegría. De suceder eso, Racing subiría un escalón en la jerarquía del fútbol; volvería a sentir más adrenalina porque pondría más cosas en juego y acompañaría una incipiente evolución institucional, que en marzo próximo abriría sus puertas a una nueva elección de autoridades, luego de tres años de intervención judicial.
No sería poco el ascenso a la categoría en la que lo recibirían con ganas Sportivo Belgrano y Estudiantes de Río Cuarto. Se movilizaría una máquina estancada durante varios años por la inacción y pésimas administraciones. Y que desde no hace mucho tiempo se ha puesto en marcha. Es imprescindible destacar la gestión propia y el apoyo provincial en la reinauguración y puesta en valor de su pileta de natación, una fuente de atracción para miles de chicos en el noreste capitalino.
La premisa para “volver a ser” es que Racing es más que un club, aun con sus enormes limitaciones. Sobrevuelan aún las ideas de aquellos dirigentes visionarios, que armaron una estructura de tres escuelas pegadas al Miguel Sancho en la que el blanco monopolizaría la visión y los guardapolvos, al igual que las camisetas, pantalones, medias y botines, tendrían un protagonismo esencial en la vida del club.

