Palermo: Esto es único e impagable
Martín se mostró muy emocionado tras su conversión que le dio el 2-0 a Argentina sobre Grecia. Se lo dedicó a su familia y destacó que siempre recibe “ayuda del angelito” que tiene en el cielo.
El ingreso de Martín Palermo despertó la ovación de cada espectador que, en Polokwane o frente a cualquier televisor, fue testigo del partido. Pero cuando pateó con la derecha y puso el 2-0, la locura copó el estadio y la emoción invadió a Martín que, obviamente, no se iba a volver de Sudáfrica sin una conversión.
"Esto es único e impagable. Estoy agradecido al cuerpo técnico por haberme dado la posibilidad de estar acá y de poder jugar. Es una alegría única tener este escudo y representar a este país con un grupo bárbaro", expresó un Martín emocionado y al borde de las lágrimas, mientras reconocía que sus compañeros lo fueron "a abrazar todos como si ellos hubieran hecho el gol".
"Tenía la locura de querer abrazarme con todos. La verdad que no lo creía. Fue la única oportunidad que tuve y desde arriba siempre recibo la ayuda del angelito que tengo", admitió al exteriorizar sus sensaciones tras ver cómo su derechazo se metía en el arco griego. En esa dirección, agregó: "Eran 10 minutos en los que me tenía que jugar la vida. Sabía que cuando Diego me diera la oportunidad, tenía que dar todo".
"Acá hay una competencia muy sana y Diego nos dice todos los días que no hay titulares ni suplentes", completó el delantero xeneize.
Por último, luego de dedicarle el gol a su familia, que estuvo en el estadio Peter Mokaba viendo el partido tras llegar este martes mismo a Sudáfrica, Palermo no se olvidó de reconocer el trabajo del equipo.
"Es un día muy feliz y estoy contento porque seguimos demostrando crecimiento en juego y presencia. Argentina tiene una idea de juego que le imprimió Diego, la cual se demostró en los tres partidos. El equipo va a mejorando y vamos a dejar todo por esta camiseta. Vamos paso a paso y por el buen camino", indicó.

