Palermo cambia todos sus goles por la copa
Martín Palermo. El goleador dijo que daría todo por ser campeón mundial, afirmó que esta vivencia se la debe a Maradona y evaluó que el que les hizo a los griegos fue el tanto más importante de su carrera.
Pretoria. El regreso ayer desde Polokwane a Pretoria fue un viaje placentero para los enviados de Mundo D, entre otras cosas porque las imágenes que quedaron del martes de la noche fueron las mejores, con Argentina clasificada y con Martín Palermo escribiendo otro capítulo de su cinematográfica carrera. Así, después de cronicar alegrías, cualquier camino se hace más que ameno, por más peaje (cuatro) que haya que pagar.
Mientras la pacífica Polokwane, una puerta de acceso rumbo a la África auténtica, quedaba atrás, el paisaje terroso del estado de Limpopo, parecido al del norte cordobés, iba variando a medida que la autopista se acercaba a Pretoria. En un momento, seguro inspirados por ese instinto de animal de área que tiene Palermo en combinación con esta sensación continua que despierta Sudáfrica, el juego de la comparación surgió espontánea.
¿Con qué especie se podría asimilar a Palermo? Y la respuesta llegó instantánea: con una jirafa. Habitante de la sabana, alto, cabeza levantada, con la parte más voluminosa de su cuerpo en la zona media, siempre atento, es un animal con excelente sentido del olfato y el oído, a lo que se le suman una vista envidiable, que le permite observar con rapidez todo lo que pasa a su alrededor. El martes por la mañana, en la reserva municipal de Polokwane, habíamos comprobado en directo todas esas características de un animal muy pesado (entre 800 y 1.200 kilogramos), que pese a su volumen se mueve con soltura en su hábitat.
Palermo responde a todas esas características, aunque su aldea sea el área, lugar donde se desplaza con la naturalidad necesaria para seguir haciendo historia. El martes, en el coqueto estadio Peter Mokaba, el goleador de Boca marcó lo que ayer calificó "el gol más importante de su carrera, porque es la camiseta de la selección", cuando definió de derecha para marcar el 2-0 ante Grecia y sellar la clasificación a octavos. "Es la mayor satisfacción que el fútbol me dio, pero ojalá que vengan otras", agregó.
"Fue único"Al "Loco" ayer le duraba la emoción, se le notaba en los ojos vidriosos, aunque confesó que se guardará las lágrimas para un día más importante, léase ganar el título mundial. Como está tocado por una varita mágica, justo después de, a los 36 años, debutar en un mundial y marcar un gol a nueve minutos de ingresar, ayer le tocó hablar en la conferencia de prensa (tiene el número 18), como para que todos pudieran escuchar al muchacho de la película.
“Este gol fue diferente a todos, y por eso me costó dormirme. Fue algo soñado, único, pero todavía falta. Ahora hay que pensar en México y en el próximo sueño, camino al 11 de julio”, aseguró el goleador.
En un momento, se le planteó al delantero si daría sus goles por ser campeón mundial. Y no dudó: “Cambiaría todos los goles, todas las situaciones, que tengo por levantar la Copa el 11 de julio”.
El secreto de sus golesPalermo también fue claro cuando se le pidieron precisiones sobre el porqué de tantos goles. Si era una cuestión futbolística o pasaba sólo por la intuición, y el atacante hizo su lectura: "Hay un poco de las dos cosas, de leer el partido y de intuición, como también de saber sobre la ubicación. Los años te dan eso y te llevan a que la jugada te favorezca".
Carlos Bianchi, técnico que lo conoce como pocos, opinó ayer sobre él: “En este momento de su carrera, Martín recoge la justa recompensa que lo merece. Él quiere siempre. Y en el gol hizo el gesto técnico justo, porque eligió. Ése es un gran mérito, porque siempre apunta adonde el arquero no puede llegar. Siempre termina consiguiendo lo que se propone”.
Gracias a Diego"Esta vivencia es gracias a Diego. Él sabe cómo es esto de los mundiales, con un margen de error mínimo. Descubrí el Mundial desde que salí del predio de Ezeiza. Es único", señaló un agradecido Palermo, quien contó que el martes hizo lo que el técnico le pidió: "Tenés 10 minutos, jugate la vida".
Sobre México, el delantero observó: “Creció muchísimo. Su crecimiento se ve a nivel de equipos y en lo que muestra el seleccionado. Deberemos tomar recaudos para contrarrestar su potencial pero lo importante es lo que hagamos nosotros. Independientemente de quién sea el rival, tenemos que apuntar a ganar. En estas instancias no hay diferencias”
A título de ruego, Palermo reiteró su posición cuando le preguntaron sobre su contrato con Boca. Primero dejó claro que sólo quiere pensar en la selección, y luego fue contundente: “No voy a aceptar las condiciones del contrato del año pasado. No voy a pedir más dinero ni años de contrato. Quiero que se me respete mi situación. Me incomoda tener que salir a hablar, pero saben cuál es mi situación y mi deseo. Mi deseo es seguir en Boca, pero hoy estoy en el seleccionado y quiero seguir pensando en eso”, cerró el goleador.