Otra victoria de Argentina en el Mundial: Lionel Messi también resolvió el tercero
“Que de la mano, de ‘Leo’, todos la vuelta vamos a dar”, se gritó en el Beira Río de Porto Alegre. El crack convirtió dos goles en el triunfo 3-2 sobre Nigeria y ahora en octavos de final se viene Suiza.
Y en la tercera estación… apareció algo del equipo. A cuentagotas. Ahí está. De a poco, la selección ilusiona. Tanto en Brasil como en Argentina. Tanto en el estadio Beira Río como en la Fan Fest de Porto Alegre, atestada de argentinos que viajaron miles de kilómetros sin entradas pero con la expectativa de tener ahí nomás al equipo de todos. Tanto en el Patio Olmos como en cada plaza del interior de Córdoba o del país. Como en el Obelisco, en La Quiaca o en la Base Marambio. La selección está contagiando algo que se llama argentinidad. Y está al palo, como cantaba la Bersuit Vergarabat.
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"Que de la mano, de 'Leo' Messi… todos la vuelta vamos a dar", gritaban al cielo los miles vestidos de celeste y blanco que tuvieron el privilegio de ingresar a la cancha ayer, donde Argentina venció 3-2 a Nigeria, se aseguró el primer puesto del Grupo F y ahora jugará el próximo martes, en San Pablo, contra Suiza por los octavos de final.
¿Cómo no ilusionarse como semejante talento? Si propios y extraños ya no saben qué adjetivo aplicarle. Ayer el "10" la rompió. Por primera vez marcó dos goles en un partido de un Mundial, ya lleva cuatro en esta Copa del Mundo y alcanzó a Neymar como máximo artillero del torneo.
Hay varias cosas que se repiten en cada cancha de suelo brasileño donde juega la selección. Por el momento fueron tres estadios y ojalá se llegue a siete estaciones. A saber: la cantidad de hinchas argentinos que asisten adentro y afuera, el aliento conmovedor, el momento del Himno Nacional, el nuevo canto, ese que dice “Brasil, decime qué se siente…”, los goles de “Leo” y la reverencia para el capitán del equipo tanto de rivales como de hinchas.
El "Messi…, Messi…, Messi…", con gestos de reverencia hacia el "10" cada vez que va a tirar un córner o como ayer, en el Beira Río, cuando marcó el golazo de tiro libre lo dicen todo. El rosarino está teniendo su mundial y en gran parte gracias a él Argentina ganó los tres partidos. La selección va de menor a mayor en la competencia. Y está bueno que así suceda. Que se vaya armando. Que se vaya enganchando.
¿De qué planeta viniste?
En la conferencia de prensa de Nigeria, al entrenador Stephen Keshi le preguntaron por el goleador de Argentina. Antes de contestar, el DT se tiró para atrás, bufó, se sonrió y contestó resignado: "Messi es de Júpiter, es diferente, es de otro planeta. Es un jugador bendito". Este calvo señor quedó rendido al talento del "10", que por tercer juego consecutivo la Fifa le dio el premio al mejor jugador del partido.
"Messi es de Júpiter, es diferente, es de otro planeta. Es un jugador bendito", dijo Stephen Keshi, el DT de Nigeria.
Cuando fue a recibir el premio, le comentaron lo que había dicho el DT y lejos de subirse al trono de los intocables, hablar de su talento, de su ego, eligió ser él. El de siempre. “Estoy agradecido a las palabras del técnico de la selección de Nigeria. Contento por el triunfo, por lo que mostró Argentina hoy. Jugamos contra una selección que jugó bien. Hoy se vio a una Argentina mejor”, dijo, escuetamente. Priorizó al grupo que a él. ¡Hasta elogió a Nigeria!
Esa actitud lo pinta de cuerpo entero. De la clase de tipo que es. Cristiano Ronaldo, en su situación, hubiera dicho que si no fuera por él, la selección se volvía a casa… Pero Messi es Messi. ¡Y es argentino!
También el “10” se refirió a lo que significaría salir campeones del Mundial. “Creo que no hay cosa más linda que ser campeón del mundo.
Quiero conseguirlo con mi selección para dar una alegría a mi país. Sería increíble”, se ilusionó “Leo”, como un hincha más.
Pero hay algo en lo que también se destaca del resto y es en la autocrítica. Muy diferente a Ángel Di María quien había dicho que los dos partidos anteriores el equipo había jugado bien. “A partir de ahora, no te podés equivocar porque un partido te deja fuera. Queremos seguir por este camino y mejorar. Se vio a una mejor Argentina y esperemos subir el nivel”, analizó, sabiendo que los problemas defensivos continúan. Que Argentina hace goles, pero también le convierten. En ese aspecto deberá trabajar, y mucho, Alejandro Sabella pensando en el juego del martes contra Suiza y para pasar a los cuartos de final del Mundial.
Ayer fue Porto Alegre. El estadio de Beira Río se rindió al talento del número "10" de la selección. Miles y miles dentro de la cancha, otros millares cerca de ahí en la Fan Fest, y millones en Argentina disfrutaron de un tal "Leo" Messi. Está jugando "su" Mundial. Aparece en los momentos justos para destrabar un partido complicado y las murallas levantadas para contenerlo se caen como las hojas cuando llega el crudo invierno. Messi está a la altura, falta que el resto lo acompañe. Ayer se mejoró, pero falta mucho camino todavía.
