Opinión sobre la salida de Suárez de Belgrano: Todo lo que Suárez sabe
El Oreja dejó atrás un paso con altas y bajas en Belgrano.
El Suárez que de nene perdió a su papá, se curtió de dificultades, se fortaleció en su timidez. El Suárez flaquito que quería ser futbolista, se bancó patadones en las polvorientas canchas de la Liga. El Suárez que quería jugar en Belgrano, se bancó "puteadones" en sus primeros partidos: los hinchas de Belgrano decían que él era de Talleres.
Y un día, ante San Martín (T), hizo un gol, se sacó la remera y fue hasta una de las tribunas del Chateau para mostrar que "no tenía nada".
El Suárez de 28 años que volvió de Bélgica tenía que demostrar que "no venía a robar" y que no estaba roto. El Suárez de 30 años que hoy se va a River no tenía más nada que demostrar en Belgrano. ¿Salvar al equipo del descenso? ¿Lograr algo con Belgrano? Suárez sabe que se va "sin ganar nada".
Sabe también que nunca tendrá una tribuna a su nombre. Suárez sabe que no volverá a Alberdi. Sólo Suárez sabe por qué hizo lo que hizo.
Aunque está a la vista: el fútbol es su trabajo y River le ofrecía mejores condiciones.