Ni salto de calidad, ni a lo Belgrano
A Belgrano lo dejaron afuera de la pelea por el título y la Sudamericana no sólo los resultados, sino también la forma.
No sólo los resultados dejaron a Belgrano sin chances de ser animador del Final y fuera de la Sudamericana (perdió su lugar de privilegio), sino también la forma. El nivel de Pereyra, el repunte de Bueno, un puñado de partidos que venció en el ida y vuelta eran valores agregados que le dieron para pensar en el salto de calidad.
El desafío era grande, pero el campo estaba fértil (¿había cucos?) y siempre estaba como opción volver a jugar a "lo Belgrano", el plan más exitoso. El 2-1 a Atlético de Rafaela y el 2-1 a River debían ser la mejor referencia de cada una de las versiones mencionadas. Pero no hubo otras victorias así. Y en el segundo caso, ni triunfos.
Las obligaciones colectivas e individuales fueron demasiadas. Careció del protagonismo necesario y en el uno por uno, sólo Olave mantuvo el nivel ante una serie de resultados negativos. Zielinski no quiso pagar el precio de tocar la base y la vuelta a “lo Belgrano” fue la opción.
Si el triunfo con Rafaela daba para soñar, el de River, para creer que podría volver a ser. Ni lo uno ni lo otro.
¿Más? Con Boca y Racing en otra y San Lorenzo, Lanús y Vélez de copas, la ruta del torneo no era tan difícil: River fue campeón con 37 puntos, como el San Lorenzo que se llevó el Inicial con 33. Belgrano cerró con siete partidos sin ganar. Seguirá Zielinski y eso no estaba en duda. Habrá que ver la forma.
