Newell´s e Independiente: uno en avión, otro en carreta
Contraste. Los rosarinos y el Rojo arrancaron la temporada con el mismo promedio. El final los encontró muy lejos.
Cara y ceca. Gloria y drama. Euforia y decepción. Cualquiera de esas alternativas le caben perfectamente a un paralelismo entre Independiente y Newell's, al cabo de un año en el que arrancaron con el mismo promedio de puntos frente al descenso, y que en el final de la temporada los encontró en veredas diametralmente opuestas. Los rojos lloran por la primera pérdida de categoría de su historia, mientras la Lepra, después del 5-1 de Lanús a River, comenzó a descorchar para festejar un título que parece tener asegurado.Claro, semejante contraste fue posible gracias a los ¡36 puntos! con que los rosarinos aventajaron a los de Avellaneda durante la temporada 2012/13, aun otorgando el hándicap que significó la participación de los de Gerardo Martino en la Copa Libertadores, que lo tiene en la semifinal con el Atlético Mineiro. Por si fuera poco, tampoco le esquivó a la Copa Argentina, que ya lo tiene en cuartos de final, donde será rival de Talleres.
Cambia, todo cambia. Los 38 puntos conseguidos por Independiente en las 37 fechas de la actual temporada resultaron decisivos para su suerte. También fueron determinantes los 74 que suma hasta ahora Newell's, que hace rato dejó de ver la tabla del descenso.
Al comenzar la temporada 2012/13, los tres equipos más comprometidos eran Independiente y Newell’s (ambos con 1,184) y San Lorenzo (1,197). Un poco más arriba marchaban San Martín de San Juan (1,263) y Unión y Atlético de Rafaela (1,316). Sin promedio, en su carácter de recién ascendidos, figuraban River y Quilmes.
Los santafesinos se desbarrancaron mal con un impresentable Torneo Inicial (sólo sumó siete puntos) y otro que se vino a pique fue Argentinos Juniors, que tras arrancar 10º en la tabla del terror, comenzó a perder terreno (19 puntos en el Inicial y 15 en el actual) y hoy es uno de los más complicados.
Fórmula se busca. Newell's fue 18º en el Apertura 2011 y su permanencia en la categoría quedó seriamente comprometida. Javier Torrente, primero, y Diego Cagna, después, no le encontraron la vuelta a un equipo que sólo obtuvo un triunfo en el torneo (ante Belgrano en el Chateau) y finalizó el campeonato con solamente 16 puntos.
La bisagra fue la contratación de un entrenador de quilates, identificado con el club: Gerardo Martino. Con “el Tata”, Newell’s disipó los fantasmas. Sumó 32 en el Clausura 2012 (fue sexto) y estuvo en la discusión del título hasta las últimas fechas del Inicial pasado, cuando aflojó y terminó resignando su chance a manos de Vélez Sársfield. La suerte le guiñó un ojo.
A Independiente, en cambio, la misma fórmula no le funcionó en ningún momento. Al igual que Newell’s, también recurrió a directores técnicos con reconocido cartel, como Antonio Mohamed y Ramón Díaz, y a otros muy identificados con el club, como Américo Gallego (campeón en 2002) y Miguel Brindisi (campeón en 1994).
Pero no hubo caso. El equipo ni siquiera amagó con una levantada y el destino de B Nacional estaba cantado mucho antes de la derrota del sábado ante San Lorenzo. Sin fórmulas mágicas, el diablo se fue al infierno.

