Mundial e intercontinental
Desde que se juega bajo este formato, ningún equipo argentino logró imponerse. ¿Romperá River esta racha?
El inolvidable gol de Juan Carlos Cárdenas, clavando la pelota en un ángulo ante el Celtic Glasgow, en el Estadio Centenario de Montevideo, forma parte de las postales más recordadas del deporte argentino. "Racing campeón mundial", decían los relatores y escribían los diarios y revistas de la época. Fue por la Copa Intercontinental de 1967, cuando el fútbol globalizado era todavía una utopía.
Fue ese el primer gran golpe de un club argentino a nivel internacional, pero el concepto de universalidad eran absolutamente cuestionables. Más allá de que nadie discutía que del choque entre los campeones europeos con los sudamericanos surgía el mejor equipo del planeta, la idea de encontrar un "campeón mundial" es mucho más reciente.
En 2000, un ensayo con seis equipos intentó ampliar el negocio con ocho clubes de las seis confederaciones asociadas a la Fifa. La sede fue Brasil, que fue beneficiado con la chance de meter un segundo equipo como organizador. La final tuvo un inédito choque entre conjuntos del mismo país: Corinthians y Vasco da Gama, con triunfo de los primeros en tiros del penal.
Que el Real Madrid y el Manchester United quedaran fuera de esa primera final, conspiró para que el certamen se juegue al año siguiente. No fue un buen golpe publicitario su rápida eliminación. Por eso, recién en 2005 la idea comenzó a sentar bases sólidas en anunciantes poderosos, además de la mudanza a Japón, un mercado apetecible para cualquier emprendimiento.
A partir de entonces, los clubes argentinos no pudieron levantar la copa con el nuevo formato. Y por si fuera poco, sólo llegaron a la final en tres ocasiones: 2007 (Boca, perdió ante Milan), 2009 (Estudiantes, derrota ante Barcelona) y 2014 (San Lorenzo, vencido por el Real Madrid). ¿Podra River repetir lo hecho en 1986, cuando logró su única conquista a nivel mundial? El desafío está en marcha.