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Mucho de lo que está prohibido te hace feliz

17 de octubre de 2016 a las 08:17 a. m.
Mucho de lo que está prohibido te hace feliz
La hinchada de Racing pudo ir este fin de semana a Rafaela. (Télam)

Las principales categorías del fútbol argentino siguen vedadas para los hinchas visitantes en la mayoría de los partidos. Si bien el grifo se está abriendo de a poco (hay dos o tres partidos por fecha en los que pueden entrar hinchas que no sean locales), falta bastante para que la manguera suelte el chorro de la libertad de elegir cuándo y a qué cancha ir. Hoy, eso no se puede planificar. El hincha sabe que puede ver a su equipo de local y, eventualmente, con suerte y la alineación de los planetas pueda asistir a algún estadio en condición de visitante.

Desde el regreso restringido de visitantes a las canchas argentinas la experiencia ha sido buena. No se han registrado incidentes entre hinchas propios y ajenos, aunque siguen existiendo, en algunos clubes, la interna de las barras, que castiga a unos muchos por el pecado de unos pocos.

"Hoy no lo aconsejo", dijo Patricia Bullrich sobre el regreso de los hinchas visitantes.

Pero el problema no es siempre de los hinchas. El sábado, en San Juan, donde Talleres le ganó 3-1 a San Martín logrando así el primer triunfo en Primera División luego de su regreso a la máxima categoría, dirigentes albiazules, entre ellos el presidente Andrés Fassi y los jugadores de la reserva fueron invitados a abandonar el estadio tras el gol de Carlos Muñoz Rojas que ponía 2-0 arriba a los cordobeses.

Mientras, en una de las tribunas del estadio de San Martín, Mariano, José, Nahuel, Sebastián y Facundo disfrutaban en paz la victoria de su equipo. Lo hacían tranquilos, sin provocaciones ni violencia ni agresiones. Sosegados, como verdaderos hinchas respetuosos de ver a su equipo “juegue donde juegue”, como reza la plegaria tribunera.

Se puede interpretar que estos hinchas violaron la ridícula norma que les prohíbe ir a la cancha de los “otros”, y algunos tendrán razón. Pero, desde el razonamiento pasional si es que la pasión entiende algo de la razón, lo de estos hinchas es un sano desafío a una norma que cada vez tiene menos adeptos dentro de la AFA y de los dirigentes de cada institución.

Sin embargo, en el ámbito del Gobierno nacional, la cosa no está tan clara, es más, para los hinchas, los sanos, los íntegros, los que sólo quieren ver a su equipo sin recibir dádivas a cambio, pinta bastante oscuro. Es que la ministra de Seguridad de la Nación, Patricia Bullrich, sugirió esperar “un poco” para concretar el regreso del público visitante a los estadios del fútbol, sobre la idea de que primero debería aprobarse la ley de violencia pendiente y activar en pleno el “sistema de tribunas seguras” con derecho de admisión a cargo del Estado.

“Si me preguntan a mí, yo hoy no lo aconsejo. Esperemos un poco”, dijo Bullrich y la ilusión de muchos hinchas se desvaneció.