Messi, un verdadero líder
El plantel de Argentina que está en Estados Unidos hizo un juramento interno. Se juntaron y se comprometieron a que esta Copa América Centenario no se puede escapar. La tercera tiene que ser la vencida luego de las finales perdidas en el Mundial 2014 y la Copa América 2015. Es ahora. Es este año para una generación que tiene como líderes a Javier Mascherano y a Lionel Messi.
Sí, cada uno con su forma son referentes de esta selección. Se ve en cada detalle. En cada gesto de los futbolistas. Sólo hay que interpretar, por ejemplo, cuando pasan en fila india por la zona mixta. Los que no jugaron, no paran a dialogar con la prensa. Siguen de largo. Lo hizo “Leo” luego del encuentro frente a Chile. “¿Por qué voy a hablar si no jugué?”, respondió cuando se lo intentó parar al “10”.
Después de los tres goles ante Panamá no hubo forma de que no hablara. Y no le escapó a ningún tema. Entre los cuales estaba la inoportuna frase que dijo Diego Maradona (“le falta personalidad para ser líder”). Lejos de contestarle, Messi prefirió el respeto y no ir más allá.
Messi es un líder. Hay que estar en un estadio y sentir lo que genera. Tiene un imán. Cuando estaba en el banco contra los panameños, los más de 50 mil espectadores en el Soldier Field estaban más pendientes de los que hacía el “10” que de los que estaban jugando. O los miles de no argentinos que tenían puesta la camiseta celeste y blanca con el número mágico en la espalda. Todos habían ido a ver a Messi. Al líder futbolístico de esta selección argentina.
La mejor manera de responderle a Diego y a los que todavía lo cuestionan (esos que dicen: “Le hizo tres a Panamá; ¿porque no los hace en una final?”) es jugando como lo hace. A media máquina le saca tres vueltas al resto. Hay pocos que aún no se han dado cuenta la real dimensión de lo que estamos viendo.

