Messi no es un invento de la TV
El detalle del partido del 10 argentino, que jugó "sin arco", aunque su mejor momento fue el del equipo.
En esta, su sexta visita al estadio Nacional de Santiago de Chile, Lionel Messi tenía una atención especial, la de ver cómo se integraba al equipo que arrancó las Eliminatorias sin él: con la derrota ante Ecuador, los empates con Paraguay y Brasil y el triunfo ante Colombia. Había estado en Chile por dos exhibiciones, dos partidos de Eliminatorias (0-1 con Basile en 2008 y 2-1 con gol en 2012 con Sabella) y en la final de la Copa América 2015, con un resultado que no hace falta recordar. Esta vez en Chile, llegaba a pleno, sin lesiones, listo para seguir con la estela ganadora que viene teniendo en Barcelona.
Su partido
La primera pelota que tocó fue tras un pase de Banega y cerró con un preciso pase de derecha. Ya de entrada levantó la admiración de los cientos de argentinos en el Nacional.
Su segundo acto fue a lo Messi, desparramando rivales en campo argentino y encarando hasta darle una pelota de gol a Di María, que no correspondió la jerarquía y la tiró por arriba.
La siguiente aparación de Messi fue para recriminarle al árbitro Heber Lopes una detención del juego a raíz de una supuesta lesión de Díaz.
Y ese perfil guerrero mostrado ante el juez se le vio después, en un tiro libre que ganó en un costado del área. Y al instante levantó a los hinchas argentinos con la guapeada dentro del área que terminó en gol de Mercado, el del 2-1. Minutos antes había estado en la jugada que termina en el 1-1 de Di María. Tuvo tiempo para prenderse en un tiki tiki en mitad de cancha e intentó armar una pared con Agüero, en esos pasajes del primer tiempo en los que Argentina gustó.En el segundo tiempo Messi se quedó sin arco. No lo miró nunca. Jugó en modo "ayuda social" y sólo pensó en el pase, cuando quizá el equipo necesitaba una individualidad que resuelva antes el partido. Ese costado excesivamente solidario le absorbió energías y clima al espectáculo. Lo mejor estuvo en sus arranques, cuando se nota que está a otro nivel. El control de pelota que tiene es inigualable.
Messi sigue estando a un gol de los 50 en la selección y a dos de sus 500 como profesional. Quizá los haga el martes, cuando esté en Córdoba. Y quienes lo vean por primera vez se darán cuenta que Messi "no es un invento de la TV", aunque la cuestión será saber si Messi podrá hacer en el Kempes lo que siempre se le ve en la TV.
