Medina y Leo Torres, compadres de la vida
El mismo camino. “Leo” Torres y "la Tota" ahora juegan juntos en Oncativo, con Darío Zárate. Dicen tener la fórmula de un Belgrano ganador.
"Cómo es la gente, eh... Antes nos puteaban. Y ahora, cuando te encuentran, te piden que vuelvas". Hernán Medina lo cuenta y se ríe. Sabe que, en definitiva, el fútbol se nutre de algunas ingratitudes. Leonardo Torres asiente, pero los dos, en el fondo, están seguros de que, aunque vistieron varias camisetas, ocupan un lugar en el corazón del pueblo pirata, y de que la añoranza de los hinchas de Belgrano es real.A los 35, "Leo" y "la Tota" siguen despuntando el vicio de darle a la redonda. Junto al "Loqui" Zárate, juegan en Flor de Ceibo, uno de los animadores de la Liga Independiente de Oncativo, en la que intervienen equipos de los departamentos de Río Segundo, Tercero Arriba y Santa María.
No tan lejos en el tiempo quedaron aquel título Intercontinental en Japón, que el defensor celebró con Boca en el 2000; ni el histórico campeonato del Racing Club de Avellaneda, después de 35 años, que vio festejar al enganche. Hoy se permiten disfrutar del fútbol con la premisa de poder transmitir la experiencia acumulada.
“El año pasado me habló Raúl Ascorti, el presidente de Flor de Ceibo. Y, como yo estaba sin club, me ofreció la posibilidad de moverme hasta que tuviera una posibilidad concreta. Arranqué en abril y nos fue bien. Cuando necesitaron jugadores, lo fueron a buscar al “Loqui” Zárate y, después, a Hernán. El fútbol nos volvió a unir”, contó “Leo”.
–¿Te tuvo que convencer, Hernán?
–No tanto. Ya veníamos entrenando juntos. Además, hace tiempo que venimos coincidiendo en los clubes; primero en Bolivia, después en Río Cuarto. Pero hace unos meses fui papá de mellizos y no me quería ir de la provincia. Por eso, cuando salió esta posibilidad, no hizo falta mucho para convencerme. (Medina)
–¿Cómo es, para un profesional, insertarse en el fútbol regional?
–Son muchachos que trabajan todo el día y que se juntan a la noche para entrenarse, dos o tres veces por semana. Es muy difícil mantener una exigencia física así para personas que, a lo mejor, laburan 10 o 12 horas por día en el campo o en una fábrica. En ese sentido, es un poco más amateur, pero se juega con todo y se pega bastante. Nosotros tenemos el objetivo de tratar de llegar a los más pibes y transmitirles nuestra experiencia. (Torres)
La experiencia está, pero la fisonomía los hace pasar por pibes. “Están hechos una pinturita”, les dice “el Mono” Carrizo, editor de Fotografía de La Voz. Pero “Leo” y “la Tota” saben bien dónde están parados.
–¿Hay cuerda para rato?
–Gracias a Dios, estamos muy bien físicamente y hace mucho tiempo que no tenemos lesiones. Mientras uno siga así, le va a seguir metiendo. (LT)
–“Leo” lo dice porque tiene la suerte de dormir un poco más que yo. Los mellizos no siempre me dejan... je. Uno se entrena porque se siente bien, pero hay que asumir lo que a cada uno le toca. Quizá uno quisiera jugar en otro nivel, pero te aseguro que se disfruta. Mientras podamos seguir dándole por arriba a la pelota –porque yo por abajo nunca la supe jugar– lo vamos a seguir haciendo. (HM)
–Cuando cuelguen los botines, ¿se viene la dupla técnica Torres-Medina?
–La idea es trabajar en el fútbol. Es lo que sabemos hacer, lo que hemos hecho siempre. No sabemos todavía cuándo, pero sería lindo porque tenemos una buena relación y vemos el fútbol de manera similar. (LT)
–En realidad, él lo ve un poco mejor que yo (risas). Cuando uno deja de jugar, por lo general, tiene varias opciones. Con “Leo” hemos coincidido en un montón de cosas. El destino dirá. (HM)