Lollo: Todo lo logramos con mucho sacrificio y esfuerzo
Diez años en la “B”. El defensor, que llegó al club en 2003, dice que el equipo debe estar tranquilo y trabajar porque “nunca le sobró nada”. Compite para ser titular por “Chiqui” Pérez y palpita el clásico ante Talleres.
“Llegué a Belgrano en el año 2003, te dejo la cuenta… ¡Son 10 años!”. Así, casi sin querer, Luciano Lollo cayó en la cuenta de que hace una década que viste de celeste. Y la actual pretemporada que realiza junto al plantel en Necochea no es una más, sino que está ante la posibilidad de ganarse el puesto de titular para el próximo Torneo Final de Primera División.
“Me vio Marcelo Bonetto en septiembre de 2002 en el Provincial de selecciones de Ligas en Embalse. Yo, que jugaba en Los Andes de Alejo Ledesma, estaba en la selección de la Liga Canalense. Y en 2003 empecé en Belgrano. Vinimos varios, con Rigamonti, Maldonado, Maidana y muchos chicos más. Después llegó Chavarría”, recuerda “Lucho”, que habla como un veterano y tiene sólo 25 años.
Luego del almuerzo, se recreó en un partido de pool a muerte. “Ando bastante bien. Hoy (ayer) tuve una mala tarde porque Martín (Zapata) y ‘el Enano’ (Carranza) nos ganaron siempre”, confiesa el defensor que jugó en pareja con César Rigamonti, con quien también comparte habitación. “Con César somos más que amigos. Vinimos juntos de chicos a Belgrano y de nuestra división somos los únicos que quedamos, así que tenemos una relación muy especial”, dice.
–¿Cómo llevás la pretemporada?
–Estoy muy bien, contento. Estamos haciendo un buen trabajo. Si bien somos todos conocidos, sirve para fortalecer más las relaciones del grupo, seguir conociéndonos, de nuestras vidas, y saber que es una base para todo el torneo.
–¿Cómo estás en Necochea? ¿En el hotel te recuerdan desde cuando viniste por primera vez hace seis años?
–La verdad que es muy lindo Necochea. Nos sentimos muy cómodos, ya conocemos la ciudad, pero más allá de eso hay que tratar de llevarlo bien, con tranquilidad, porque si no, se hacen muy densos los días. Si bien estamos todo el día entrenando, siempre tenés que tener tiempo para hacer bromas, para estar de buen humor. Es feo estar trabajando y con mala onda, porque no ayuda al grupo. Acá siempre nos reciben de la mejor manera y estamos muy a gusto.
–¿Estás contento de poder hacer bien la pretemporada?
–En el semestre pasado la hice a medias porque andaba con mi problema en el pubis, que me dolía, y había días en que podía entrenarme y otros no. En la pretemporada de invierno sólo hice la parte física y en el último día la lesión se agravó y ahí tuve que parar y estuve casi tres meses para retornar.
“Jugué contra Independiente, pero en los últimos dos meses ya pude practicar con mis compañeros, que era lo que más quería”, recuerda.
–¿Tenés la expectativa de cubrir el puesto del “Chiqui” Pérez?
–Sí, obvio que sí. Igual, si se hubiese quedado, yo también iba a trabajar para ganarme un puesto de titular. Si bien él corría con ventaja porque venía jugando hacía seis meses y yo no, yo iba a dejar todo para estar y compartir zaga con él o con otro. Ahora pasó a Boca y a mí se me abrió la puerta para jugar. Estamos trabajando y compitiendo sanamente con los otros chicos, como el “Uru” (Sergio Rodríguez). Estoy seguro de que el que mejor ande, jugará. Si me toca, me brindaré al máximo. Si no, apoyaré de afuera.Es bueno saber que acá el que está mejor, juega. Uno tiene que brindarse al máximo para estar”.
–¿Qué expectativa tenés para el Torneo Final?
–Uno siempre tiene las mejores expectativas. Uno se está preparando para hacer un buen torneo y conseguir cosas importantes. Hay que ir paso a paso y creo que es el camino a recorrer, porque si te va bien en el paso a paso, te lleva a conseguir cosas importantes. Tenemos que estar tranquilos y trabajar porque nunca nos sobró nada y todo lo que logramos lo hicimos con mucho sacrificio y mucho esfuerzo.
–¿Cuánto ayuda el hecho de conocerse entre todos?
–Seguro que sirve conocerse, pero siempre hay cosas por mejorar. Hay que seguir creciendo como equipo, como grupo y lo más positivo es que estamos todos enchufados y al que le toque, se brinda al máximo.
–¿Qué significa el partido con Talleres?
–Es un partido muy lindo. Si bien es de preparación, lo tomamos con mucha responsabilidad porque es un clásico. Aunque no nos podemos enfrentar en partidos oficiales, es muy lindo porque se disfruta mucho. El entorno va a ser muy lindo y la gente lo disfruta. Será lindo para disfrutarlo y para jugarlo. Esperemos que sea con un buen resultado para nosotros.
–¿Lo viste contra Instituto?
–Sí, lo vimos un rato. Se lo vio a Talleres más rápido que a Instituto. No sé cómo estará el pibe que se lesionó (Carabajal), pero le da mucha dinámica de tres cuartos hacia adelante, así que vamos a tener que trabajar bastante y hacer sentir el fuerte de nuestro juego, que es ser un equipo solidario, sólido, y convertir las ocasiones que tengamos.
Cambio de “equipo”
Hace menos de un mes, “Lucho” pasó a jugar para el equipo de los casados. “Dimos un paso muy importante con ‘Vale’, mi señora. Uno tiene proyectos de vida, tiene que animarse y tratar de disfrutar de la familia. Soy familiero, me gustan los chicos y todo lo que hago, lo hago para tratar de ser feliz y disfrutar todos los momentos”.
Y al hablar de la felicidad, un lugar clave lo ocupa Belgrano: “Siempre hablo con ‘Vale’ que si algún día me toca irme de acá, voy a sufrir mucho, en Córdoba tengo todo. Si bien los amigos de la infancia están en mi pueblo, en Córdoba armé mi vida, mi casa… Me encanta estar en el club. Me vas a ver que llego una hora y media antes al entrenamiento y me voy dos horas después porque disfruto estar en el vestuario, tomar mates con los utileros, cagarme de risa. Todo me gusta mucho”.
Así es Lollo, el pibe que llegó desde Alejo Ledesma hace 10 años y hoy anhela ser parte más importante de Belgrano en Primera División.
