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Lo que dejó el triunfo de Instituto: ganó sin brillar, pero le pisa los talones a Belgrano

La Gloria venció por 1 a 0 a Sacachispas tras un polémico penal que Gabriel Graciani cambió por gol. El Albirrojo sigue invicto, es escolta y sumó 10 puntos de los últimos 12.

11 de abril de 2022 a las 08:12 a. m.
Lo que dejó el triunfo de Instituto: ganó sin brillar, pero le pisa los talones a Belgrano
Graciani la “picó” en el penal y su excelsa definición terminó marcando la diferencia en el partido. Fue 1-0 para un equipo que se consolida en función de sus resultados y ya trepó al segundo lugar en las posiciones. (Javier Ferreyra)

La parte no escrita del libro que cuenta la historia de Instituto debería remarcar que los hinchas van a sufrir siempre. En todos los partidos. Incluso, en aquellos en los que el equipo gana por 1 a 0 como local ante un modesto rival que juega con dos hombres menos durante buena parte del segundo tiempo.

Porque si bien Sacachispas prácticamente no pateó al arco en toda la tarde, más de uno en Alta Córdoba pensó lo peor cuando el rival contó con un córner o un tiro libre en los últimos minutos. Pero vamos por el comienzo de esta historia… Instituto necesitaba ganar ante su gente frente a un rival bravo. Y lo hizo. Sumó tres puntos de oro que lo posicionan segundo por detrás del líder Belgrano y es uno de los tres equipos que sigue invicto en el torneo, tras las primeras diez fechas.

Un panorama por demás alentador para un conjunto que ganó en tres de sus últimos cuatro juegos. Es cierto; tiene muchísimas cosas para mejorar, pero podrá hacerlo con la tranquilidad que otorgan los triunfos.

Apoyado en el empuje de su gente, la Gloria salió desde el primer minuto a buscar el triunfo. Pero de arranque Sacachispas le dejó en claro que no se la iba a hacer fácil. El visitante propuso un partido friccionado y de tránsito lento.

Fue así que en los primeros minutos el tiempo de juego neto fue muy escaso. La primera chance llegó en una contra que Santiago Rodríguez no logró resolver bien. Y, luego, el ex Almagro tuvo la más clara tras una buena habilitación de Mazzola, pero el campo de juego le jugó una mala pasada y terminó tirando la pelota por arriba del travesaño.

También probaron sin éxito Becker, el propio Mazzola y Rodríguez. Mientras tanto, Jorge Carranza era un espectador de lujo, como en toda la tarde.

Y cuando la primera etapa se iba con un 0 a 0 con gusto a poco, el árbitro Martínez cobró un (injusto) penal para la Gloria que Gabriel Graciani cambió por gol. Con la jerarquía propia de los talentosos, el volante la “picó” y metió un golazo que terminó valiendo tres puntos. Más de un hincha casi se infarta en ese momento. Pero la pelota terminó en el fondo de la red y, así, el equipo logró irse al vestuario con la ventaja que merecía.

Uno no pudo, el otro no quiso

Iban apenas ocho minutos del segundo tiempo cuando Sacachispas sufrió una nueva expulsión y se quedó con nueve jugadores. Con el 1 a 0 a su favor, el panorama pintaba para goleada o triunfo cómodo del local.

El visitante eligió replegarse atrás y le regaló la pelota a Instituto, que buscó y buscó el segundo, pero nunca encontró los caminos para llegar con claridad al arco de Atamañuk.

La más clara estuvo en los pies de Becker, que reventó el travesaño. Luego, Corda se animó a probar de lejos y Parnisari tuvo el segundo con un cabezazo. Pero la Gloria no pudo ni los cambios generar un circuito de juego para llegar al gol que hubiese tranquilizado a todos.

Porque con el 1 a 0 todos los hinchas tuvieron un nudo en la garganta hasta el pitazo final. Es cierto que Sacachispas no llevó peligro en toda la tarde, pero la exigua diferencia no permitió que nadie se relaje.

Limitado por las circunstancias, “el Lila” no arriesgó ni siquiera en los minutos finales y se volvió a Buenos Aires con las manos vacías. Los de Villa Soldati propusieron poco y nada y se fueron de Córdoba masticando bronca por un arbitraje que los perjudicó con fallos puntuales.

Por el lado de Instituto, quedó la satisfacción de haber sumado de a tres ante un rival que llevaba 11 partidos sin perder en calidad de visitante.

Y si bien es cierto que al equipo le faltó marcar al menos un gol más para que la fiesta sea completa, lo importante es que sigue haciéndose fuerte en casa. Una cuestión clave para quien quiera ser protagonista.

¿Jugó lindo Instituto? Está claro que no. Y también es evidente que prácticamente nadie lo logra en esta categoría. Y si bien no se lució, el albirrojo tampoco fue un desastre. Ni con 11, ni con 10, ni con 9 el rival lo inquietó. ¿Tiene cosas por mejorar el equipo? Un montón. Y Bovaglio lo sabe. Pero luego de tantas pálidas es tiempo de ver el vaso medio lleno en un equipo que está segundo y no es por casualidad.

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