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Lo mejor y lo peor de Instituto en el empate con San Martín de San Juan

La Gloria volvió a jugar mal y a duras penas rescató un empate sobre la hora en el Monumental. La seguridad de Carranza y el corazón de Endrizzi, de lo poco más rescatar.

04 de julio de 2021 a las 07:00 p. m.
Lo mejor y lo peor de Instituto en el empate con San Martín de San Juan
Garro se contagió de coronavirus cuando estaba en el top de su rendimiento. Desde que volvió le está costando encontrar ese nivel. Este domingo un golpe lo terminó sacando del partido (Foto: Ramiro Pereyra).

Lo mejor

La seguridad del “1”. Jorge Carranza volvió a tener un partido casi sin fisuras. Nada que hacer en el gol de Giménez. Luego se resolvió bien el resto las jugadas, con una atajada de primer nivel ante Rescaldani (que estaba en offside). Aprendió la lección del partido pasado y en la última de la tarde decidió no ir a buscar el gol.

El corazón del “Chavo”. Nadie descubre nada nuevo si pone bajo la lupa algunas limitaciones técnicas del lateral Emiliano Endrizzi. Pero el defensor siempre suple esas cuestiones con muchísima entrega y esta vez no fue la excepción. Acalambrado y todo, fue a buscar la última y de una chilena suya vino el rebote que terminó en el gol de Ferreyra.

El orden del “Mago”. Con Faurlin en cancha Instituto recuperó el equilibrio que perdió en otros partidos. Se paró entre los centrales y ayudó a dar orden. El ex QPR siempre busca (y por lo general acierta) darle la pelota a uno de su equipo. Mostró ganas y compromiso, aunque lateralizó mucho el juego.

Lo peor

Jugó mal. Difícilmente un hincha que haya visto en su casa el partido de la Gloria hoy pueda estar tranquilo o conforme. La Gloria generó poco fútbol y volvió a quedar en deuda.

Displicencia. Algunos jugadores siguen en un nivel muy bajo y lejos de estar a la altura de las circunstancias. Aun sabiendo que la dirigencia busca refuerzos en sus puestos, muchos futbolistas volvieron a aportar muy poquito.

Sin profundidad. Instituto no supo qué hacer con la pelota de tres cuartos de cancha para adelante. Avanzaba hasta un punto que se nublaba y se quedaba sin ideas. Abusó de los centros sin tener referentes de área que se impongan de arriba.

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