Les pido que vayan al frente: la carta de un hincha de Belgrano al equipo para el clásico
Marcos Beltramo la compartió en el Facebook de Mundo D.
El sol partía la tierra, habíamos llegado después de cinco horas de viaje. Buscamos lugar para comprar, un parque para hacer el fuego, un aperitivo para calentar la garganta.
Hicimos la punta, tiramos la parrilla en el cordón, y cada pirata que pasaba por las calles santafesinas se iba acoplando.
Terminamos el ritual y enfilamos para la cancha.
Control riguroso, y adentro.
Empezamos a divisar las caras de siempre, Alberdi estaba allá.
Mi amigo me toca, me indica algo, me señala a un viejito, juro que no tenía menos de 75 años. Caminaba por la parte baja de la tribuna, andar cansino, signos de agotamiento, pero rostro contento. A pocos metros, una chica con un bebé en brazos.
A mi izquierda, un chico de treinta y tantos, ayudaba a una señora, supongo su mamá, de más de sesenta, a subir los altos escalones. Cuando creí haber visto todo, aparecen tres pibes, uno los guiaba, los otros dos eran ciegos, bromeaban.
"De acá no veo nada", decía uno entre risas. Todos tenían algo en común, era eso, amor, amor del más puro. Te aseguro que había varios que cobran con suerte diez lucas al mes, pero se esforzaron para viajar, pusieron y dieron lo mejor de sí, esperando que les devuelvan algo de lo que en su locura entregan. Se sacaron la garganta, estaban apretados, cantaron los ‘90.
Del otro lado, en la cancha, parecieron no notar todo el esfuerzo que hicieron los loquitos de siempre, y no sólo perdieron ante un equipo de tercera división, sino, que lo más grave, triste y doloroso, se fueron sin saludar a su gente.
No voy a entrar en el futurismo, de que pasará si en el clásico se da determinado resultado. Sólo pido un favor. Si a algún jugador le llega este mensaje, les pido que vayan al frente. No den ninguna pelota por perdida.
Tirensé, transpiren, matensé (en el buen sentido). El resultado será el que tenga que ser. Demuestren que les importa, que valoran el esfuerzo del hincha.
A los piratas no les digo nada. Sobradas muestras de aguante dan día a día.
Nos vemos el domingo en casa.
