Las mujeres se hacen sentir cada vez más en la cancha
"Ser hincha de Talleres es una pasión que no entiende de géneros, y poder vivirla es un privilegio como mujer y como mamá fanática. Ir a la cancha es una sensación maravillosa y compartirlo con mi hija es un sentimiento inexplicable. Pasión, amor, Talleres de Córdoba". Las palabras son de Romina Juárez, una hincha de la "T".
Lo que dice Romina, la forma en que lo dice, la pasión que transmite, les cabe a todas las mujeres hinchas, deportistas o simplemente simpatizantes de algún equipo. A su manera, ellas se hacen sentir en la tribuna y dejaron de ser aquellas mujeres que preguntaban cosas tan básicas del fútbol que terminaban irritando a su interlocutor.
Hoy, por suerte, cada vez entienden más el fútbol. No sólo que ya no preguntan tanto, sino que ocupan lugares importantes en las redacciones de los medios de comunicación. No les tirita la pera al momento de explicar un fuera de juego o describir cómo está parado un equipo en el campo de juego. Para la mayoría de ellas, el 4-4-2, el 3-5-2 o el 4-1-4-1 dejaron de ser una resta... ahora es un sistema de juego.
Cada vez son más y se las ve en las tribunas del Kempes cuando juegan Belgrano o Talleres; en el Monumental de Alta Córdoba cuando lo hace la Gloria o en cualquier cancha de la Liga Cordobesa. Y eso se multiplica en todos los estadios del país y del mundo. Ya no son una figurita decorativa o acompañantes de sus parejas.
Van a la cancha convencidas. Alientan como cualquier hombre y, a decir verdad, putean como cualquier mortal y no dejan de ser madres, hermanas o hijas por gritar alguna grosería o por soltar un insulto que sale desde adentro.
Son mujeres luchadoras que lograron conquistas, muchas, pero no todas las que necesitan para eliminar la cada vez más invisible barrera de géneros.
Levantan las banderas de la igualdad y van al frente. No se guardan nada. Son mujeres luchadoras que lograron conquistas, muchas, pero no todas las que necesitan para eliminar la cada vez más invisible barrera de géneros.
Las hay de todas las franjas etarias y van solas o en grupos. Dicen presente en cualquier estadio y disfrutan como lo hacemos nosotros.
