Las caras de Belgrano y Talleres
Este lunes, en cada rincón de Córdoba, alcanzará sólo con un simple golpe de vista para darse cuenta quién es hincha de Belgrano y quién de Talleres. La tarde del domingo los atrapó a todos (celestes y albiazules) prendidos, casi en simultáneo, frente a las pantallas o con las radios al máximo.
Fue un día diferente, tan distinto como el jugadón memorable que armó Nazareno Solis para el 2-1 de la "T" de Kudelka y tan raro como encontrar a un Belgrano de Zielinski preocupado como terminó por el nivel de su juego y por su posición en la tabla.
Como Talleres gana y gana, extiende su invicto y manda solo en la B Nacional, hay que dar por sentado que sus simpatizantes tendrán un lunes feliz, que estará marcado por la ilusión que les permite alimentar un equipo que se consolida fecha a fecha. Solidez, recambio y poder de gol son algunas de las virtudes para entender esta racha impresionante, que a mitad de campeonato afirma la intención de cumplir el sueño de ascender a Primera.
Como la "B" perdió su tercer partido consecutivo (un hecho sin precedentes en un mismo torneo desde que llegó Zielinski), pero además asoma confundido y contrariado como muy pocas veces en su historia reciente, sus hinchas transitarán el comienzo de la semana con el ceño fruncido y gesto de pocos amigos. El equipo, que perdió consistencia defensiva y sufre la sequía de sus delanteros, está lejos de ser aquel que complicaba a todos.
Tras un día a pura adrenalina, tallarines y celestes refuerzan sus desafíos. La "B" tendrá que mejorar urgente y la "T" deberá ratificar su rumbo ganador. Ambos tienen técnico y plantel aptos para hacerlo.