Temas del día:

Larissa Riquelme eclipsó el juego entre Brasil y Paraguay

La morocha paraguaya se llevó todas las miradas el sábado en el Kempes. Desde la organización debieron reubicarla para que pudiera ver el partido tranquila.

10 de julio de 2011 a las 09:42 a. m.
Eugenia Mastri
Larissa Riquelme eclipsó el juego entre Brasil y Paraguay

Los cordobeses más nostálgicos habrán pensado "¡qué lindo está el estadio!" al ver el remozado escenario colmado de público y color. Pero la mayoría de los presentes tuvo otro objetivo en la mira en la tarde de ayer. ¿El partido entre Paraguay y Brasil que inauguró la sede de la Copa América en Córdoba? No. La guaraní Larisa Riquelme eclipsó el juego.La morocha paraguaya, famosa por alentar a su selección durante el Mundial de Sudáfrica 2010 (con un celular en su prominente escote), hizo estragos desde que pisó la tribuna Osvaldo Ardiles alta del Mario Kempes. Tanto revuelo armó que desde la organización debieron salir a su encuentro y reubicarla, al resguardo de los intensos requerimientos de los embelesados espectadores.

Enfundada en un apretado jean Guess y una estrecha remera con los colores de la Bandera paraguaya, Larissa no escatimó en sonrisas y respondió a cada pedido de foto.

Minutos antes que ella había llegado el ex arquero de la selección nacional Sergio Goycochea, y pronto una nube de hinchas lo rodeó. Pero el ingreso de "la Riquelme" desvió, sorpresivamente, la atención de todos. Y hasta el propio "Goyco", micrófono en mano, fue a su encuentro para entrevistarla.

Intentar llegar hasta ella, fue, en los primeros momentos, una utopía. Si hasta verla era imposible. Es que unas 50 personas le hicieron marca personal ocupando todas las ubicaciones que la rodeaban.

"Basta ya. Que se vayan", gritaba Lizany, quien junto a su novio Rodrigo vino desde la localidad guaraní de Pedro Juan para alentar a su selección.

"Larissa es muy querida en Paraguay. Es muy simpática y llevó la imagen de nuestro país a todo el mundo. Pero si se queda aquí no voy a poder ver el partido. Y yo pagué mi entrada...", confesó, resignada, Lizany. Y como si la hubieran escuchado, llegó gente de la organización y escoltó a la morocha hacia una ubicación más tranquila. "No se puede quedar acá. No podemos estar corriendo detrás de ella todo el partido", argumentó una mujer.

"La novia del Mundial" se sentó con sus dos acompañantes en un palco de prensa con un par de periodistas de su país. Y como si se conocieran de toda la vida, se fundió con Ramón en un abrazo que tuvo la fuerza de todo un estadio cuando Santa Cruz igualó el partido.

Su voz grave se escuchó en cada festejo y, con su celular en el pecho, agitó a sus compatriotas para alentar a su selección. Y todos le hicieron caso. Hasta los brasileños, que tras el partido corrieron a su encuentro para tener un recuerdo junto a ella. El mismo que se llevaron todos los hinchas que dejaron de ver el partido para mirar a Larissa.

Más de Deportes - Fútbol