La tarde que Vojvoda acertó un pleno en Talleres
Con los cambios que realizó el DT, la “T” se trajo el primer triunfo del torneo. Maroni le dio juego al equipo.
El triunfo 2-0 de Talleres ayer en el estadio Juan Carmelo Zerillo del Bosque platense tuvo varios ganadores. Esos padres que en la derrota casi nunca aparecen. La inyección de juego que al equipo le dio Gonzalo Maroni, la solvencia defensiva que aportó el peruano Miguel Araujo y todo lo que aportó Tomás Pochettino con su esfuerzo en el primer tiempo.
Pero, sin dudas, el principal ganador ayer fue, además del equipo por supuesto, su DT Juan Pablo Vojvoda. Del mismo modo que se lo criticó por los cambios que realizó en las caídas contra Boca y Rosario Central en las dos primeras fechas, es de estricta justicia reconocerle los aciertos que tuvo en esa materia ayer.
La “pegó” con los tres ingresos de Gonzalo Maroni, Mauro Ortiz y Joel Soñora. Pero sin dudas, la inclusión del exenlace de Instituto y Boca, fue decisiva. Determinante por donde se la mire. Estaba a la vista que al equipo le faltó juego en el primer tiempo y que sólo jugando, animándose, arriesgando, sorprendiendo, metiendo algún pase filtrado y faltándole el respeto al Lobo podría torcer el rumbo.
Y se jugó una carta brava, porque a los 10 del complemento lo hizo entrar a Maroni por Pochettino, el mejor jugador del equipo hasta ese momento. Seguramente todos se habrán mirado extrañados. Pero el DT había hecho la lectura correcta: lo puso de enganche, cambió el sistema a un 4-3-1-2 y pasó lo que pasó después.

“Son decisiones que uno debe tomar. Puede ser que en el partido anterior quizá me apresuré en el cambio de Pochettino, pero bueno... el fútbol tiene eso. Uno analiza después. Puede ser que me haya equivocado y lo asumo, pero los que aciertan son los jugadores. Y también hubo un desgaste de todos. Quería que todos se sientan protagonistas al defender y al atacar”, dijo al final del encuentro tratando de relativizar los efectos benéficos de su determinación. Al fin y al cabo, para eso está un director técnico...
Luego JPV agregó: “Los cambios nos dieron lo que estábamos esperando: aire nuevo, sorpresa, juego. Pero ahora tampoco quiero justificar la entrada de Maroni y Ortiz como un acierto, porque sería desmerecer el trabajo que hizo todo el equipo”.
“Nos dieron fútbol, necesitábamos de esos jugadores, pero para que hoy llegara el triunfo trabajamos mucho sobre varios aspectos que creo hoy se vieron en la cancha”, puntualizó después.
Hay que darle la derecha. Contra la presión generalizada que sintió en las fechas anteriores para ponerlo desde el arranque, él decidió llevarlo de a poco, no apurarlo, que no se cargara con la responsabilidad de ser el salvador del equipo. El “10”. Tenía que aclimatarse a un plantel nuevo, conocer a sus compañeros, sintonizar la onda de lo que es Talleres. Porque el pibe tiene sólo 19 años.
Y el pibe le respondió con creces. Aún en el rol de “salvador” que no quería para él, porque finalmente fue bajo su influjo que Talleres cambió la cara y pudo ayer cambiar los roles, de Caperucita Roja inofensiva a Lobo Feroz y ganador.
Sin dudas, Vojvoda ayer acertó un pleno ayer en La Plata.