Temas del día:

La insoportable presión de Brasil en el Mundial de Brasil

¡Cómo sufrió el local para pasar a cuartos de final! En definición por penales superó a Chile, que jugó un gran partido. Historias de lágrimas, rezos, silencios y mucho alivio se vivieron ayer en el Mineirao.

29 de junio de 2014 a las 09:13 a. m.
Redacción La Voz
La insoportable presión de Brasil en el Mundial de Brasil
Brasil y una clasificación muy angustiosa (Foto: AP).

Thiago Silva, el capitán de la selección brasileña, estaba solo. Sentado sobre una pelota, rezando, mientras Scolari elegía a los pateadores para la definición por penales. Julio César lloraba mientras el DT pensaba quién podía ejecutar los disparos.

Varios hinchas brasileños se comían las uñas. Otros miraban al vacío. A la nada. No podían creer lo que estaban viviendo. Un silencio atroz invadió el Mineirao en ese momento. Muchos murmullos. Muchos fantasmas sobrevolaban por Belo Horizonte. Eran los del '50, esos que Uruguay recuerda muy bien y Brasil mucho más.

Minutos antes de esa definición, Mauricio Pinilla tuvo la chance histórica de hacer para Chile su Mineirazo cuando a poco tiempo del final del segundo tiempo del suplementario un remate dio en el travesaño. Era el gol de la clasificación. Era el momento inolvidable para la selección chilena. Pero no lo fue. Más de un brasileño se habrá infartado en ese instante. En la previa, todo Brasil aseguraba que era un trámite el partido de ayer. Que ya estaba en cuartos de final.

Pero no fue así. Luego de 120 minutos donde empataron 1 a 1 brasileños y chilenos, en los cuales Chile jugó con mucho amor propio y Brasil con demasiado nervio (contagiado por su público), llegó la definición por penales. Pasó el rezo de Thiago Silva, junto al de millones de brasileños, pasaron las lágrimas de Julio César y llegó la explosión de alivio en el Mineirao.

Gracias al poste izquierdo del arquero (que ya había tapado dos penales), en donde rebotó la última ejecución de Gonzalo Jara, Brasil se impuso 3-2 y festejó con todo el pase a cuartos. Recién ahí rompió en llanto Neymar.

¡Cuánta presión tiene encima este chico de apenas 22 años!

La misma que soporta Messi. Pero para el brasileño es mayor porque tiene menos años, menos experiencia (recién lleva una temporada en Europa) y juega de local.

Brasil y una clasificación muy angustiosa (Foto: AP).
Brasil y una clasificación muy angustiosa (Foto: AP).

LágrimasPor eso Scolari, apenas se concretó la clasificación, corrió a abrazarlo. Y también lagrimeó este viejo zorro del fútbol que protestó cada fallo del inglés Howard Webb ("Los árbitros están un poco reticentes con Brasil", se quejó por la cantidad de patadas que recibió el "10" y por el gol anulado a Hulk; no dijo nada cuando en la primera fecha le regalaron un penal por una supuesta infracción sobre Fred).

Entonces, ya con el público delirando en las tribunas, respiraron aliviados William, Hulk (ambos fallaron sus penales), Neymar (la figura marketinera de este equipo), Scolari y hasta Dilma Rousseff, la presidente del país organizador de la Copa del Mundo.

Es que el travesaño y luego el palo le dieron una mano enorme a Brasil para clasificar a cuartos, donde enfrentará a Colombia en Fortaleza el viernes 4 de julio. Esta vez, como tantas otras, la suerte estuvo del lado brasileño. "Fue difícil. Con raza, garra, lágrimas y paradas de Julio César. Gracias, jugadores. Brasil cree en ustedes", dijo Dilma apenas finalizó el juego.

¿Se imaginan lo que sería este país con la selección eliminada? Muchos afirman que volverían con todo las manifestaciones contra la Fifa y los gastos excesivos del Gobierno para este Copa. Mientras el equipo siga en carrera, el fútbol seguirá tapando las desigualdades que existen en Brasil.

El resumen de la derrota de Chile estaba en las lágrimas de Gary Medel, quien jugó desgarrado y lo tuvieron que sacar en una camilla de la cancha. Una fiera el ex Boca. O en la bronca del santafesino Jorge Sampaoli, quien no dudó en pegarle un patadón a unas botellas apenas el palo dejó eliminado a Chile. Y el público reflejó lo que se vive en Brasil con este Mundial. Empezó con todo. Casi no se podía hablar con la persona de al lado porque era ensordecedor el griterío.

Más aún luego del gol de David Luiz (para la Fifa fue de él, aunque en las imágenes por TV queda la duda si no la empujó Jara).

Brasil y una clasificación muy angustiosa (Foto: AP).
Brasil y una clasificación muy angustiosa (Foto: AP).

Pero después del tanto de Alexis Sánchez, la gente local se apagó. Se escuchaban más los 5.000 chilenos que gritaban con todas las ganas que los otros 50 mil vestidos de verde y amarillo. Hasta por momentos se escuchaba el ruido del balón cuando los jugadores lo impactaban.

Pasó Brasil. Con sufrimiento, con lo justo, con la suerte necesaria para zafar de una difícil. Se fue de Belo Horizonte aliviado, pero sabiendo que jugando como ayer, James Rodríguez y José Pekerman con su Colombia le pueden hacer mucho daño en cuartos de final. Muy poco mostró uno de los candidatos. En realidad, mostró sí mucho miedo a perder.

Más de Deportes - Fútbol