La difícil situación de Instituto: la Gloria es "compromiso"
Para la dirigencia, la fidelidad de los socios será fundamental para capear el temporal. Se viene una asamblea con la deuda como telón. Se habla del apoyo de un grupo inversor. Los exdirigentes, atónitos frente a la situación.
Los resultados futbolísticos, como sucede en todos los clubes y más en Instituto, influirán para marcar su rumbo institucional. Serán tres meses arduos para el plantel que dirige Carlos Mazzola, cuyo equipo, antes dirigido por Daniel Jiménez, viene proyectando una mala campaña que lo ubica en la última posición de la zona A de la Primera B Nacional.
Los jugadores hacen el esfuerzo para que los números sean positivos y serán optimistas mientras haya una mínima posibilidad de ascender de categoría. En el mismo plano se sitúan los dirigentes, que anhelan una recuperación deportiva y que también buscan números positivos para mejorar la economía del club.
Pero la situación en la entidad de Alta Córdoba es difícil y compleja. La conducción encabezada por Ricardo Morellato desea que, por sobre el flojo presente del equipo, los socios sigan vinculados a la institución. Un parámetro que servirá para marcar ese grado de compromiso será el partido que la Gloria jugará ante el líder, San Martín de San Juan, posiblemente el sábado 18 de este mes. Por estos días la masa societaria la componen 4.000 personas; el temperamento histórico del socio albirrojo indica que podría haber una deserción importante por la mala campaña.
En la dirigencia justifican el malestar del hincha. Tanto Morellato como algunos otros miembros de la comisión directiva reconocen que el club en los últimos años, a través de distintos planteles, técnicos y gestiones dirigenciales ha estado a un paso del ascenso a Primera División y que, por uno u otro motivo, no ha podido lograrlo.
Sobre el futuro de la entidad, es muy probable que en la próxima asamblea de socios se evalúen temas trascendentes. Sin fecha firme para su realización, el tema convocante será la aprobación del balance de la temporada pasada, aunque se descuenta que otro de los puntos importantes por analizar es la deuda de más de 50 millones de pesos y cuáles podrían ser los mecanismos para afrontarla. Este último tema preocupa y mucho. Con una caída en el caudal de socios y sin el aporte de nuevos espónsores, los directivos podrían sumar problemas para afrontar los gastos mensuales que se sumarían a los generados por anteriores comisiones directivas. En la misma asamblea, Morellato volvería a destacar la necesidad de sumar apoyos y consensos de otros referentes políticos y que, en caso de no haber respuestas, se evaluaría la posibilidad de ofrecer un adelantamiento de elecciones de autoridades para que otras personas puedan tomar la conducción del club.
"La situación es complicada y si hay gente con recursos para sacar adelante la institución, no hay problemas", dijo un alto directivo.
“No queremos dejar el club ni nada por el estilo. Pero tampoco estamos abulonados al cargo. La situación es complicada y si hay gente con recursos para sacar adelante la institución, no hay problemas”, dijo un alto directivo. En esa asamblea también se expondrían los datos más importantes de la auditoría, encargada a un estudio contable, sobre decisiones y movimientos de dinero de las últimas comisiones directivas.
Más que propuestas, abundan los trascendidos
Distintas personas que en su momento ocuparon cargos importantes en esta y en anteriores comisiones directivas manifestaron su preocupación por el presente deportivo y el futuro de la institución de barrio Alta Córdoba.
"No me puedo manejar por trascendidos, porque no he hablado con el presidente, pero no puedo dejar de preocuparme por la situación, sobre todo institucional, de Instituto", dijo Ricardo Baffaro, exdirigente del club y actual tesorero de la Liga Cordobesa de Fútbol (LCF).
En el mismo plano se expidió Francisco Ruíz, uno de los vicepresidentes en la gestión presidencial de Juan Carlos Barrera. "Estuvimos charlando con Ricardo (Morellato). Él también habló con otros exdirigentes. Nosotros apoyamos dentro de lo que podemos. La campaña del equipo no ayuda. Hay que ver cuál será la respuesta del socio ante esta situación".
Dentro de este cuadro de preocupación, los trascendidos se multiplican. Uno de ellos hace referencia a la posibilidad de que un grupo inversor apoye económicamente al club y lo ayude a salir de esta crisis.
“Lo único que te puedo decir es que no es de Córdoba. Vienen de afuera”, dijo una fuente informativa sin aclarar si su origen es nacional o internacional.
En el trayecto desandado por la actual dirigencia también hubo gente que quedó en el camino, aunque dice seguir colaborando con la institución.
"El aporte de gente que me apoyó es de 2.400.000 pesos. De eso respondo yo. De todas maneras, en la comisión directiva hay gente que está tratando de solucionarme este problema", dijo Gustavo Beggiato, exvicepresidente.