La derrota de Belgrano: un Gio bendito en un estadio maldito
Gracias totales. Aunque Racing hizo poco y ganó 1 a 0, la gente de Belgrano celebró que su equipo “de Primera no se va”. El colombiano Moreno, que el martes había sido amenazado, marcó el gol de la Academia. Quinta derrota pirata en el Kempes.
Hay que verlos saltar, poniéndole calor a la noche otoñal y contagiando, desde la cabecera Artime, a las plateas. Celebran que "Belgrano es de Primera, y de Primera no se va" y sueñan con demostrar que el Pirata es el "más grande del fútbol nacional".
Así de ambiciosos estaban anoche los hinchas de la B; y no es para menos.
Racing era una excusa, un convidado de piedra en una fiesta ajena. No es que el partido estuvo de más, porque todos en Alberdi saben que los puntos que se pierden hoy se pueden lamentar más adelante, pero no hubo tensión en el ambiente; al menos del lado de los celestes, anoche vestidos de negro.
Por eso, el 0-1 se digirió sin dramas. Los que fueron el Kempes –unos 35 mil– desafiando al frío y a las billeteras flacas de fin de mes, lo hicieron para agradecer a los jugadores, al cuerpo técnico y a los dirigentes de Belgrano por haberse asegurado la permanencia con cierta holgura.
Los lamentos, si los hubo, se centraron en la falta de puntería. Es que el Pirata dispuso no menos de cinco situaciones de gol muy claras, pero se topó con Saja y con las dudas de sus propios delanteros a la hora de definir. Mínimamente, mereció no perder.
Así, después de haber estado invicto durante varios partidos ante los equipos grandes (la racha se había iniciado en los encuentros de la promoción ante River, y se estiró en Primera con los triunfos ante Independiente, como local, San Lorenzo y Racing como visitante, además de dos empates frente a Boca), la "B" aflojó con ellos en esta segunda mitad del calendario futbolístico, ya que antes había perdido con San Lorenzo (1-2) en el Gigante de Alberdi.
No hay caso en el Kempes
En lo que va de la temporada, cuando quedan nueve puntos en juego, Belgrano sólo ganó un partido ejerciendo su localía en el Kempes. Fue ante Independiente, por 2 a 0, el 11 de septiembre de 2011.
A la magra cosecha en el mundialista hay que sumarle dos empates (0 a 0 con Lanús en el Apertura y 1-1 con Boca en el Clausura) y nada más. En sus otras cinco presentaciones, perdió: 2-3 ante Newell's, 1-2 con Argentinos, 0-1 ante Colón, 1-3 frente a Vélez (todas en el Apertura) y, anoche, 0-1 ante un devaluado Racing.
El dato, al cabo de ocho juegos, no debería ser interpretado como estrictamente "cabalístico", más teniendo en cuenta que, de aplicarse las nuevas disposiciones en materia de seguridad que estudia la AFA, Belgrano se verá obligado a ser local en el Kempes durante la próxima temporada.
Un clamor de justiciaPara Racing, que con el triunfo quedó matemáticamente casi salvado del descenso directo (lo que sucederá si hoy San Lorenzo no gana o Tigre pierde), la tensión existió.
Después de las amenazas que, en la semana, habían recibido Giovanni Moreno y el paraguayo Santander, era lógico que hubiera una repercusión anímica. Y Racing la disimuló, pero no la anuló. Tuvo un bajo nivel futbolístico, apenas inquietó a Belgrano y, salvo cuando la tocaba el colombiano, fue un equipo sin ideas.
Pero Giovanni, que quiso ser titular, tomó fuerzas tocando corto en la mitad de la cancha. Cuando se sintió lo suficientemente fuerte, se decidió a pararse unos metros más adelante y, con el gesto técnico de los “distintos”, le dio a la Academia un triunfo reparador.
"Le dije a mi familia que estuviera tranquila", dijo Giovanni, que en el Apertura ya le había marcado a Belgrano. Su gol no es el triunfo de los que lo apretaron, sino un clamor para que haya justicia.

