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La cruz de Argentina

Perfil negativo. Dudas en defensa, goles que no llegan y Messi que no la puede meter. Si Lío está marcado, ¿quién aporta juego?

24 de junio de 2010 a las 12:13 a. m.
Federico Giammaría, enviado especial a Sudáfrica
La cruz de Argentina

Pretoria. Argentina está en octavos de final del Mundial de Sudáfrica después de haber ganado sus tres partidos, con un solo gol en contra y siete a favor. ¿Estamos ante un gran equipo con pasta de campeón? Si lo comparamos, sin dudas lo afirmaríamos: los demás seleccionados han demostrado muy poco y las producciones de la selección de Maradona, en ese contexto, son excelentes. Ahora bien, si analizamos las actuaciones de la Albiceleste hay cuestiones que deberían tenerse en cuenta para lo que viene.

Las dudas de Demichelis. El defensor cordobés no termina de afianzarse en la zaga. Se ha equivocado en momentos clave (contra Corea costó un gol, y contra Grecia, casi cuesta otro) y eso parece influir en sus compañeros. Llega tarde a la marca, falla en los cortes y en ocasiones, como en el segundo tiempo ante los coreanos, tuvo problemas con los despejes de cabeza.

Jonás, ¿qué será de vos? De qué jugará Gutiérrez ante México es la gran duda. Fue volante con obligación de marca ante Nigeria, pero la primera pelota que le pusieron por la espalda, saltó a destiempo, no llegó a cortar y casi cuesta un gol. Luego, se mostró errático y falto de timing para defender. Contra Corea, fue lateral y si bien mejoró (podía cubrirse las espaldas al no ir tanto al ataque) volvió a ser un defensor timorato y un volante dubitativo.

Verón, ¿el nuevo Riquelme? En el primer partido, contra Nigeria, estuvo más dinámico porque los africanos soltaban más las marcas, pero contra los griegos, y ante el "muro" defensivo que plantearon, Verón propuso un juego de retención de balón demasiado perezoso y con cambios de frente que no funcionaron. Tuvo demasiado la pelota en sus pies y ralentizó la dinámica que podía darle Bolatti cuando quitaba el balón. Se la pasó buscando espacios donde no los había, hasta que Messi decidió encarar él y así se ganó el partido.

La mala suerte de Messi. Lionel está siendo, lejos, el mejor jugador del Mundial. No hay nadie que haya hecho lo que hizo el rosarino... Bueno, algunos sí: han convertido goles.

El problema con esta situación es la cuestión anímica, algo que Diego Maradona entiende a la perfección. Por algo el martes se tiró de panza al piso cuando una jugada de “Lío” pegó en el palo. Si no logra meterla en el próximo partido, ¿decaerá su ánimo?

La usina de juego. Hasta el martes, todo el juego pasó por los pies de Messi. Di María jugó un gran primer tiempo con Corea del Sur, pero luego se apagó y ante Nigeria no tocó siquiera el balón. Sin ellos dos encendidos, ¿quién es el generador de fútbol? Clausurados los laterales, con volantes como Maxi Rodríguez y Jonás que aportan en la marca y en el ida y vuelta, pero poco en el vuelo, sólo queda Javier Pastore como opción (Tevez es garra y empuje, pero por ahora es poca claridad). ¿Estará en condiciones el ex Talleres de hacerse cargo de esa responsabilidad?

Los goles que no hicieron. "El Pipita" marcó tres contra Corea del Sur, una producción tremenda. Pero fueron terminaciones de jugadas que no produjo él (el tercero, cabezazo abajo, fue el que más necesitó de su impronta). En el resto de las opciones que tuvo no pudo o no supo resolver y los arqueros rivales siempre le taparon sus "mano a mano".