La anécdota del primer clásico entre Talleres y Belgrano
Ocurrió en 1914 y los albiazules "inauguraron" una rebeldía que sería marca registrada en su historia.
Entre los asistentes a aquel partido de 1914 estaba el escritor Juan Filloy, delegado de Talleres ante la Federación, quien luego le dirigió una carta al capitán Manuel Martínez, respaldando su proceder, y otra a la misma Federación exigiendo explicaciones de lo ocurrido, según consta en acta del Consejo Directivo de aquella.
“Se resuelve manifestarle que la Federación no tiene por qué darle explicaciones y que, al contrario, los que han faltado al respeto son ellos, que se retiraron del field en son de protesta, cuando debían quejarse en la forma que tiene acordado la Federación, apercibiéndoles por tal acto, que es por demás inculto”, escribió el secretario.
La respuesta no agradó y unos días más tarde Filloy llevó la renuncia del club a seguir participando en el torneo.
Imposible resulta determinar si Filloy actuó por encargo de la comisión directiva o no, pero poco después el club reingresó al ente rector comunicando, además, el reemplazo de Filloy por Rómulo Canale.
La rebeldía de aquella presentación terminó siendo una marca registrada en la historia de los albiazules.
Porque no fue ésa la única vez que “pateó el tablero” ante lo que interpretaba como injusticia.
Por distintas circunstancias, nuevamente quedó “fuera del sistema” en 1917, 1920, 1956, 1979 y 1993.
