Julio César, Robben, Sneijder y Maradona
Diego Armando Maradona afrontará este sábado el partido más trascendente desde que es entrenador del seleccionado argentino.
Un día, Julio César dejó de ser el mejor arquero del mundo, Brasil ya no dio seguridad atrás y a sus otrora delanteros picantes les faltó pimienta y les sobró desidia. Brasil fue eliminado y entonces el gran candidato se volvió a casa antes de tiempo. Arjen Robben es de aquellos jugadores que parecen buenos viéndolos por TV y te erizan la piel observándolos en vivo.
Es una casta selecta la que integra el delantero holandés. La misma a la que pertenece su compañero de selección Wesley Sneijder. Ambos fueron obligados a irse del Real Madrid a principios de temporada. Ayer tuvieron su revancha. Y Holanda pasó a semifinales.
Diego Armando Maradona afrontará este sábado el partido más trascendente desde que es entrenador del seleccionado argentino. No sólo por lo decisivo, sino por el rival y por la instancia. Es un compromiso visagra, una prueba testigo de su experiencia como entrenador de la selección mundialista. Si la supera, todas serán loas, elogios y reconocimientos. Ni vale la pena imaginar qué sucederá caso contrario.
El examen será contra una selección que tiene una preparación de primer mundo, con cuerpos interdisciplinarios, grupos de entrenadores y otros chiches alemanes.
En esta etapa como seleccionador nacional, en general a Diego le ha ido bien contra selecciones europeas, entre las cuales se destacan las victorias sobre Francia, Rusia y la misma Alemania, todas de visitante.
A los germanos los superó en el resultado y en el juego en marzo pasado y, aunque haya sido un amistoso, fue una demostración de que se puede. Este sábado, Diego comandará a Argentina en su empresa de meterse en semifinales después de 20 años. No será fácil, tampoco imposible. Si lo logra, su nombre habrá marcado otro hito en la historia de nuestro fútbol.

