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Julio Bascuñán, el árbitro para Argentina-Uruguay y la sospecha de una designación brasilera

El chileno será el encargado de impartir justicia en el duelo de este jueves en Mendoza. Sus fortalezas y debilidades.

31 de agosto de 2016 a las 08:02 p. m.
Sebastian Roggero, enviado especial a Mendoza
Julio Bascuñán, el árbitro para Argentina-Uruguay y la sospecha de una designación brasilera
Bascuñián, el elegido para el duelo Argentina-Uruguay. (Foto. Internet)

En medio de la fiebre que se vive en Mendoza por un choque en el que las estrellas de Lionel Messi y Luis Suárez se llevan la atención, hay otros protagonistas de la historia que descansan tranquilos en un hotel.

Es la terna arbitral chilena que lidera Julio Bascuñán.

Sus colaboradores serán Marcelo Barraza, Christian Schiemann. El cuarto árbitro será Jorge Osorio. Bascuñán tiene 38 años y es considerado uno de los árbitros con presente y futuro en el fútbol chileno.

Claro que es difícil que cuente con una aprobación unánime, beneficio del que quizá sólo pudo disfrutar en nuestro país Horacio Elizondo luego de su actuación en el Mundial Alemania 2006.

Wikipediado, del árbitro chileno se puede conocer sólo esto: “Julio Alberto Bascuñán González (11 de junio de 1978)”. Con algunos llamados por teléfono, el perfil se agranda.

Del lado de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA), los especialistas en árbitros, trazan este perfil: "Es un árbitro joven. De la nueva camada y con poca experiencia para este tipo de partidos. En cuanto a lo técnico, trata de correr el campo en forma ordenada".

La misma fuente que habló con Mundo D, amplió: “Tiene como característica ser asertivo en lo técnico y con flaqueza en lo disciplinario”.

Bascuñán estuvo en la Copa América Centenario, donde no tuvo su mejor rendimiento.

Su gran polémica estuvo en el partido Brasil-Ecuador. ¿Qué pasó? Allison, el 1 de Brasil, intentó embolsar una centro que no tenía destino de gol y terminó metiendo la pelota en su propio arco.

El juez de línea, Carlos Astroza, marcó que la pelota se había ido previamente y salvó al scratch de la derrota. Bascuñán confió en su asistente.

Previo al certamen, unas lesiones complicaron su preparación. Tanto que no pudo aprobar el test en Estados Unidos y recién pudo hacerlo cuando regresó a Paraguay, en la sede de Conmebol.

Hoy está en perfecto estado de salud y se irá de Mendoza con los 3000 dólares limpios que recibe un árbitro internacional por parte de la Conmebol por conducir un partido internacional.

¿Y ahora? No al nivel de lo que pasa en el fútbol doméstico, donde las sospechas y las suspicacias son moneda corriente, pero en la AFA algunos creen que no era el árbitro para este partido. Y que Bascuñán dirige porque le cae bien “al brasilero que maneja las designaciones en la Conmebol”.

Se trata de Wilson Luiz Seneme, ex árbitro, nombrado el 4 de agosto. Tiene 45 años y reemplaza en el cargo al paraguayo Carlos Alarcón Ríos. Seneme fue árbitro internacional desde 2006 y dirigió 31 encuentros internacionales.

Fue uno de los cambios que impulsó el nuevo titular de la Conmebol, el paraguayo Alejandro Domínguez, en el marco de la reconstrucción del ente luego del escándalo por el Fifagate.

Justamente, Seneme será el veedor en Mendoza: estará en uno de los palcos del estadio Malvinas Argentinas siguiendo al tercer equipo de un partido, el de los árbitros.

El lema de Seneme es que al partido lo juegan tres equipos, los dos de fútbol y el tercero, que es el de los árbitros. Bascuñán no dirigió el fin de semana en el torneo chileno, donde es considerado “el más destacado”.

Mundo D intentó contactarlo vía telefónica y encontró un gentil “no puedo hablar”.

Una muestrita gratis de su personalidad se ve en el mensaje que tiene su perfil en Whatsapp: “El verdadero guerrero no es el que siempre triunfa sino el que vuelve sin miedo a la batalla”. Para un árbitro, ésa es una forma de vivir.