Javier Pastore, al "ciento por ciento"
Tras las lesiones, el entrenador de la selección volvió a convocar al cordobés para dos partidazos: Chile, tras la final de Copa América pasada, y Bolivia, en el Kempes con su gente.
Javier Pastore ya salió del entrenamiento del Paris Saint Germain (PSG) y va rumbo al encuentro de su mujer Chiara, de su hijita Martina y su hermano Juan Manuel. Quienes los conocen de cerca, afirman que Juan Manuel era tan bueno como Javier. "Dejó el fútbol. Le gustaba poco entrenar, entonces... ja ja ¿Si le hice el partido despedida? No, todavía no, ja", le dice el cordobés a Mundo D antes de hablar de su vuelta a la selección argentina para jugar en las eliminatorias de Rusia de 2018.
El 24, en Santiago de Chile, se reeditará la final de Copa América pasada y el 29, la selección volverá a Córdoba con un Kempes lleno, esta vez ante Bolivia. Y “el Flaco” sueña con estar, como aquella vez ante Costa Rica en 2011.
–¿Cómo recibiste esta convocatoria?–La recibí bien, con ansias, porque ha sido un año en el que no he jugado mucho por un tema u otro. Por lesiones. La verdad es que la estaba esperando con ansias, tenía muchas ganas de estar. Más allá de que si no era convocado, también hubiera sido lógico porque no tuve muchos minutos en PSG. Es otra vez un acto de confianza del entrenador hacia mí. Me volvió a llamar y estoy muy feliz por eso y estoy esperando la fecha para ir, entrenar y ganar con el equipo, que es lo que nos hace falta.
–Cada partido tiene un valor distinto. Uno puede ser una revancha ante Chile; ante Bolivia, te plantea la posibilidad de jugar nuevamente ante un Kempes lleno en tu Córdoba...–Va ser especial. Es Córdoba. Es el estadio en el que jugué desde chico y cuando me tocó ir con la selección en la Copa América 2011 se me puso la piel de gallina cuando entré al estadio. Seguramente será la misma sensación. Ojalá tenga la chance de jugar, hacerlo bien y que la gente quede conforme con la selección. Siempre le voy a estar agradecido a la gente de Córdoba, más allá de los hinchas de Talleres. Siempre que me ha tocado volver a la ciudad para ver a mi familia o de vacaciones o jugar con la selección, siempre me han reconocido de la mejor manera. Es algo lindo que me toca vivir. Siempre estaré agradecido con todo Córdoba más allá de no haber jugado por años. Estará mi familia y amigos también. Algo van a preparar seguro, porque siempre lo hacen. Igual no me han anticipado nada todavía.
–Sufriste lesiones que te marginaron del partido con Brasil y Colombia, la vuelta a Francia por el atentado en el que perdiste un amigo y más problemas musculares en PSG...–Fue un año duro. Hoy por hoy estoy bien. He salido adelante. Estoy bien físicamente. Hace más de 15 días que he sido convocado a todos los partidos. Estoy contento. Pero fueron cuatro meses nada fáciles. Por las lesiones, por el atentado en París, por no poder jugar en la selección. Entrenar al máximo y no llegar a los partidos. Hay que mirar al futuro.
–Fueron lesiones inéditas.–Nunca me había pasado. Me tocó este año. Superé una lesión en el gemelo derecho y a los tres días, me lesioné el izquierdo. Luego, también me afectó el aductor. Es verdad, nunca me había pasado. Necesité más días de recuperación. Para ponerme bien. Me costó. Perdí partidos importantes con la selección y el PSG. Pero ya está. Estoy al ciento por ciento para el PSG y la selección.
–¿Cuándo fue la última vez que hablaste con Martino?–Estuvimos en contacto. Después del juego con Brasil y antes de la citación, estuvimos hablando para ver cómo estaba. Si mejoraba o si necesitaba quedarme más tiempo trabajando en el club por las lesiones y no cortar ningún tratamiento. Siempre estuvo pendiente y detrás de mí. Es un acto de confianza que valoro muchísimo. Estoy muy bien. Me siento listo para volver, para jugar donde me toque y el tiempo que me toque. A disposición del entrenador. Han pasado varios partidos con el PSG. Jugué partidos importantes. Estamos a un pasito de ganar el campeonato en Francia. Anímicamente también estoy 10 puntos.
–Blanc era de los que más esperaba tu regreso...–Estaba en la misma situación que Martino. Sin poder contar con un jugador que estima mucho. Tengo una buena relación con Blanc. Me dio confianza y con él jugué todos los partidos el año pasado. Por las lesiones, ahora no lo pude hacer tanto. Nunca me pudo tener al ciento por ciento, pero hemos trabajado para llegar al final del campeonato de la mejor manera.
"Con Paulo (Dybala) va a haber alguna apuesta por Talleres-Instituto. Nos veremos después del partido del martes y seguramente lo voy a hablar antes para jugarle algo".

La selección por dentro
El mal arranque, la derrota con Ecuador, las lesiones de Messi, las del propio cordobés y la prueba de carácter que se dio en Colombia, fueron referencias sobre las que “el Flaco” también se expresó.
–¿Qué momento vive la selección?–No se arrancó bien. Hay que decirlo. Fue duro para todos. Para los jugadores, el cuerpo técnico, la gente. Para todos. Pero en los últimos dos partidos, la selección dio una prueba de carácter importante. Se sacaron puntos importantes. Creo que estamos en un buen momento. Hay que ratificar eso ante Chile y Bolivia. Hay que sacar los seis puntos. Sería muy importante para nosotros. Para la confianza y que vuelva a ser la selección de siempre.
–Y para ver al mejor Pastore en Chile y en Córdoba...–Ojalá así sea. Estoy motivado para estos dos partidos. Dios quiera que se de esa manera.
–¿La final perdida por penales en la Copa América pasada fue un golpe inesperado?–Estábamos confiados en que teníamos muchas chances de ganarla. Chile hizo un buen partido, pero perdimos por penales. Fue más duro que si hubiéramos perdido en el partido. Pero ahora tenemos que pasar a los partidos de eliminatorias que sirven para clasificar al Mundial y también como preparación para la Copa América que está pronta. Esperemos poder repetir lo que hicimos en la anterior, pero esta vez, ganando la final.
–¿Charlaste con Dybala?–Va a haber alguna apuesta por Talleres-Instituto. Nos veremos después del partido del martes y seguramente lo voy a hablar antes para jugarle algo. Con los jugadores de la selección hablamos permanentemente. Está muy bueno. Esperemos que esa buena relación pueda reflejarse en la cancha y con buenos resultados para que la gente y el cuerpo técnico estén tranquilos.

