Instituto y una reunión lejos del consenso
Crisis. En una reunión “caliente”, la dirigencia contó cómo gestionará y pidió propuestas para ayudar. El pasivo es de 36 millones de pesos.
Ante los problemas económicos que aquejan a Instituto, la dirigencia albirroja convocó a las diferentes agrupaciones y socios para contar cómo afrontan la situación y para escuchar propuestas que aporten soluciones. El cónclave se desarrolló en la tarde-noche del viernes y el resultado fue dispar, según la mirada de cada actor. De lo que no hay dudas es que se desarrolló bajo un clima tenso, con discusiones, gritos y hasta insultos.
Miembros de la directiva, exdirigentes y opositores se juntaron a las 19 y el presidente Juan Carlos Barrera llegó a las 20.15. Alrededor de las 21 se retiraron Mario Cavagliatto y Ricardo Domínguez, dos ex vicepresidentes de la actual conducción. "Está todo bien, ¿no escuchaste al presidente?", ironizó Cavagliatto.
En el mismo sentido Domínguez apuntó: "No sé para qué nos convocaron, si dicen que está todo bien".
A los 15 minutos, Francisco Ruiz, el otro ex vicepresidente que renunció a la actual gestión, se retiró disconforme con el desarrollo, ya que consideraba que las discusiones no conducían a ninguna solución.
El siguiente en abandonar la reunión fue Juan Carlos Barrera. "Conté nuestro plan y les pedí que tiren ideas para mejorarlo y hacerlo beneficioso para el club", le dijo a Mundo D.
“La verdad que esperaba una mejor participación de la oposición. Quiero que traigan propuestas pero que a la vez las ejecuten, que no sean imposibles”, agregó.
Desde "Pasión por Instituto" pidieron una auditoría externa, que fue avalada por la mayoría. Barrera, que dijo no oponerse, aseguró que eso "no ayudará a recaudar nada". Diego Desiderio fue contundente: "Quedó claro que conviven dos dirigencias en el club. La que gestiona, que dice que está todo bien; y la contaduría, que pinta un panorama preocupante".
Según el plan del oficialismo, con la esponsorización se recaudarán 1,5 millón de pesos por mes para pagarle al plantel. Otra opción es hacer recitales en el estadio. Desde la oposición refutaron que de esa manera, si todo sale bien, sólo se le pagará al plantel, mientras que la deuda se mantendrá. Fue un primer paso que quedó lejos de una continuidad consensuada.
Cobraron y viajaron
La sangre no llegó al río. El plantel de Instituto percibió ayer su primer salario de la temporada y no hubo necesidad de otra medida de fuerza. Así, anoche desarrolló una práctica de fútbol en Alta Córdoba y luego viajó hacia Tucumán, donde el domingo a las 17 visitará a Atlético.
Julio Chiarini fue la voz del plantel: “Estamos bien. Esto desgasta, pero estamos acostumbrados. Tratamos de estar en paz y en calma para sacar esto adelante entre todos”.
El DT Frank Kudelka no ocultó su incomodidad por la situación: “Siempre priorizo ser entendedor y por mi función puedo ser un nexo para el entendimiento, pero en el medio de todo esto también tengo que pensar en mí. Que entienda, no quiere decir que me guste que no entrenemos o que se dé esta situación. Trato de que no me quite ganas pero soy un ser humano”. Resaltó la fortaleza del plantel y sentenció: “Este es un punto neurálgico de convivencia. Si sale bien, va a salir muy fuerte. Y si no, se desbarranca”.
El equipo. Chiarini; Damiani, Masuero, Frontini y Dematei; De la Fuente y Vismara; Tellechea, Favalli y Ereros; Martín. También viajaron: Barucco, Parrino, De Miranda, Saharrea, Bellone, Godoy, Endrizzi, Burzio y Ábila.