Instituto y una fuerte apuesta por sus juveniles
El club de Alta Córdoba cuenta en su plantel conmayoría de jugadores propios. De los 33, hay 26 de la cantera albirroja.
En el Mundo Instituto la cuenta regresiva ha comenzado. La visita a Gimnasia y Esgrima de Jujuy, en principio el 30 del corriente, acelera las pulsaciones de todos sus habitantes. Es claro, este Torneo de Transición (seis meses) tendrá una exigencia mayor porque se pondrá en juego un solo ascenso y el estímulo de jugar el clásico ante un Talleres cuyo arquero será Mauricio Caranta.
Pero también será noticia para los albirrojos la forma en que lo afrontará. Si bien es más por obligación que convicción (hay una deuda de 60 millones de pesos), Instituto saldrá a escena con un plantel mayoritariamente propio: de los 33 jugadores, 26 surgieron de la cantera albirroja.
Héctor Rivoira se plantea ser protagonista, pero más allá del resultado, la gente encontrará una identificación superadora, habida cuenta de que solamente llegaron Ricardo Stechina, Nahuel Quiroga y Adrián Fernández y los foráneos existentes solamente quedaron limitados a Lucas Hoyos, Sergio Rodríguez, Gastón Machín y José Luis García.
¿Quiénes son los propios?
Los arqueros Brian Olivera, Alexander Correa, Lautaro Menéndez, Lautaro Petruchi; los defensores Damián Schmidt, Facundo Agüero, Diego Di Pietro, Julián Illanes, Jonathan Gallardo, Germán Panichelli y Alfredo Magnin; los mediocampistas Maximiliano Correa, Christian Bernardi, Mateo García, Ignacio Antonio, Fabrizio Gilardi, Emiliano Endrizzi, Conrado Conde, Guido Mainero, Leandro Vella y Tobías Ballari; los delanteros Gustavo Gotti, Pablo Soda, Germán Cervera, Facundo Castelli y Valentín Fauro.
Siete de 11 titulares
El dato más elocuente es que, en el equipo titular que ensaya pensando en el debut, hay siete jugadores nacidos en el club. Lucas Hoyos; Germán Panicheli, Damián Schmidt, Sergio Rodríguez y Nahuel Quiroga; Cristian Bernardi, Ignacio Antonio, Maximiliano Correa y Mateo García; Pablo Soda y Adrián Fernández, fue el 11 de ayer.
Este Instituto honrará el trabajo de muchos coordinadores, profesores, entrenadores, utileros, cancheros, detectores de talentos y demás auxiliares que desempeñaron lo mejor que pudieron sus labores para que los pibes pudieran formarse y desarrollar hasta donde pudieran sus sueños. Aún cuando tuvieron que cobrar salteado o les faltaron los elementosde trabajo.
Como fuera, para esos trabajadores será un sueño. Para el resto del Mundo Instituto el desafío de bancar a los propios. En las buenas y en las malas.