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Instituto y un equipo con corazón

Triunfazo en Alta Córdoba. Después de una semana convulsionada, la Gloria venció al encumbrado Atlético Tucumán con gol de Guerreiro.

12 de agosto de 2015 a las 10:55 a. m.
Instituto y un equipo con corazón
Se hizo esperar. Guerreiro hizo su segundo gol en la Gloria. El anterior en el 2-2 con Gimnasia (Mendoza). (Foto: Sergio Cejas)

“Gloria, vos sabés que te quiero, que te sigo y aliento; que he dejado mi vida, sólo por esta alegría”, suena una y otra vez. Los hinchas cantan y saltan bajo la lluvia y Alta Córdoba es una mezcla de fiesta y nervios.

Al fin fue una jornada épica para el equipo que conduce Héctor Rivoira. Después de tanto sufrir y con acontecimientos para recordar, Instituto se impuso 1-0 a Atlético Tucumán.

El Decano, que llegaba como escolta, se plantó mejor al inicio. La reacción albirroja llegó en el complemento. Sin sobrarle nada, se puso a la altura de su rival y tomó la iniciativa.

El atrevimiento del debutante Gonzalo Maroni, de 16 años, le dio el toque de rebeldía suficiente para sumar entusiasmo y ánimo de ganar. "Le dije que hiciera lo mismo que hacía en su división. Que él había llegado a primera por su forma de jugar... Y así lo hizo", se enorgullecía "el Chulo" Rivoira, que les sigue dando cabida a los juveniles de la Agustina.

Otro del semillero es Christian Bernardi, quien llegó por la izquierda y lanzó un centro bárbaro para la cabeza de Mariano Guerreiro: a los 34 minutos del segundo tiempo llegó el esperado grito de gol, el que marcaba el desahogo del delantero y el que ponía la ventaja para un triunfo necesario.

En una semana en la que el club estuvo parado, los jugadores reclamaron con un comunicado y no se concentraron, la victoria les llegó luego de sudar y sufrir (sobre la hora, un remate de Menéndez al travesaño y una genial volada de Hoyos ante un cabezazo de Rodríguez).

Y Rivoira no cabía dentro de sí: "Estoy feliz. Me emociona ver a estos pibes. Este grupo demuestra que cada vez está más fortalecido. Estoy orgulloso. Fue una semana difícil, crítica y se jugaron la vida. Terminaron acalambrados contra un equipo que pelea el primer puesto. Ganamos porque somos un solo corazón, es el equipo".

Revancha del goleador

Cuando culminaba el primer tiempo y Pablo Magnín pidió el cambio, Mariano Guerreiro sintió que era su momento. Rivoira lo mandó a la cancha. Al principio las cosas no le salieron.

Hacía de la 14ª fecha que no jugaba, cuando fue titular en Gualeguaychú. Cuando llegó Rivoira le dijo que lo iba a poner bien físicamente y, hace poco, el propio DT afirmó que en algún momento iba a necesitar de él. Y ayer hizo el gol triunfal.

“Lo estaba esperando. Estuve varias fechas afuera por decisión del técnico y yo sabía que estaba bien porque mi nivel no era el apropiado para estar citado, porque había chicos que estaban mejor. Igual la luché día a día esperando la chance”, dijo el ex-Brown de Adrogué.

Este cordobés de La Carlota, de 22 años, le contó a Mundo D una anécdota que tuvo incidencia directa en el destino de anoche.

"Cuando salí de Argentinos Juniors tenía ofertas de varios clubes de la B y con uno había arreglado de palabra, pero cuando apareció Instituto pedí disculpas y que me dejaran ir a Córdoba. Siempre veía que estaba por ascender y siempre pasaba algo. Me motivaba mucho tratar de ascender de una vez por todas o estar en ese grupo", contó. Y luego confesó que aquel club del acuerdo verbal era Atlético Tucumán.

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