Instituto y el equipo de la gente, por el ascenso
La Gloria buscará volver a Primera tras 10 años con un grupo de jugadores que se conocen bien y que en su mayoría son surgidos de La Agustina.
El sinsabor de Instituto por haber perdido la semifinal con Patronato ya quedó atrás en el equipo de Héctor Rivoira. A diferencia de otros ascensos perdidos, podría tener un valor interesante para el futuro si esa impotencia se transforma en hambre de gloria.
"El Chulo" mantuvo casi el 80 por ciento de los jugadores que, por mérito propio, necesidad económica y convicción dirigencial, son casi todos surgidos de La Agustina. Y los que se quedaron lo hicieron a gusto. La incógnita pasa por ver el rendimiento del puñadito que llegó.
Con estas armas y tratando de transformar la bronca de finales de 2015 en energía positiva, todos buscarán poner a Instituto otra vez en Primera.
Las obligaciones, tal vez, son mayores para los que más incorporaron. Sin embargo, el mejor refuerzo en el fútbol actual suelen ser los equipos que mantienen una base. Y es allí donde la Gloria, el que menos incorporó de la categoría, puede sacar ventaja.
Hoyos ya demostró que está a la altura de las circunstancias. Rodríguez es la voz de mando en una defensa que apelará a rearmarse rápido. A pesar de la salida de Schmidt, “Toreto” tiene a su lado la sangre joven que aportarán Agüero o Illanes. En los laterales están las incógnitas de quiénes se ganarán su lugar.
El medio campo es una constante en el “11” del “Chulo” con Bernardi, Machín, Correa y García (Mateo o José Luis). Los apellidos salen de memoria. Y Emiliano Endrizzi e Ignacio Antonio están listos para ingresar.
Arriba, de antemano, parece ser donde menos recambio hay. Se fueron Magnin, Guerreiro y Bauman. Sólo llegó Fernández, quien con Soda y Gotti son tres opciones de gol para dos puestos en ataque. Atrás hay buena cantidad de jóvenes que esperan chance.
Estas son las cartas para intentar hacerse del único premio del semestre: un ascenso. Tantos años los hinchas de Instituto pidieron que jueguen los pibes que ahora, cuando ya no son tan pibes pero sí llevan adentro la sangre de La Agustina, podrán ver un equipo del riñón glorioso.
Conociendo bien sus limitaciones y sacándoles provecho a sus virtudes, este grupo buscará darles a los gloriosos la alegría de volver a jugar Primera después de 10 años.

