Instituto: un tropiezo, después de una semana agitada
No pudo. El 0 a 0 con Guillermo Brown, que pelea la permanencia, no lo esperaba nadie. Aunque se pregone diferenciar la vida política, el flojo partido de la Gloria coincidió con días de disputa interna. Es líder, con River a un punto. Hoy juega Central.
Muchas veces en estos días se escuchó que las disputas dirigenciales en Instituto, originadas en el manejo económico y en la forma poco clara en que se hizo la venta de Paulo Dybala y Nicolás López Macri, no se realizaban en el momento más propicio, ya que el equipo marcha puntero de la B Nacional y se encuentra muy cerca del ascenso.También se dijo que el plantel estaba al margen y que pensaba sólo en jugar. Es más, no son pocos los que piensan que es líder "a pesar de la dirigencia".
Ahora bien, el tropezón de ayer, lectura que se hace del 0-0 con Guillermo Brown de Puerto Madryn, llegó justo en el momento en que la interna recrudeció muy fuerte por segunda vez en el semestre.
Coincidencia o no, al resultado no lo esperaba nadie, ya que se consideraba fundamental ganar para sostener el asedio de River, que ganó y ya está a un punto, y Rosario Central (a cuatro), que hoy recibe a Huracán. Un dirigente confesó: “Aunque digan que no, es obvio que a los chicos les afectó (la situación). Hoy (ayer) no les salió nada”.
A la salida del vestuario, al que no se permitió el ingreso a dirigentes, Darío Franco reconoció que la situación afecta a Paulo Dybala. El chico (¡18 años!) se fue sin hacer declaraciones, quizá porque sabía que se le iba a preguntar por eso.
Y en las tribunas, los hinchas eligieron hacer lo que no hacen los dirigentes. Aunque en las charlas con el del lado se tocaba el tema, nadie cantó contra la conducción del club. Sí hubo murmullos o algún grito de nerviosismo, pero siempre por circunstancias del juego. En la cuestión de fondo, los hinchas aportaron para tirar todos por el ascenso.
La idea de juego que ayer mostró la Gloria no difirió mucho de la que tiene siempre. Es más, fue la misma. El hecho de que en los metros finales no estuviera fino para encontrar el último pase no quita que Instituto siempre haya respetado la pelota y buscado los espacios por abajo. Cuando Darío Franco dijo que no tiene “plan B”, se refería a que siempre apostará por el estilo de juego que desarrolló desde el inicio del torneo y que lo llevó a ser puntero.
Sí se le puede observar al DT que en el banco no tuvo un "9" de área, como podía ser Miguel Fernández, para intentar conectar uno de los tantos centros que se tiraron. O se le puede cuestionar que terminara el partido sin Claudio Fileppi, Hernán Encina ni Dybala, tres jugadores que con una acción individual pueden abrir un partido cerradísimo.
“Claudio estuvo impreciso en el segundo tiempo. Con la entrada de ‘Nico’ (López Macri) queríamos más profundidad y así ponerlo de enganche al ‘Sapo’. Dybala estaba poco participativo y por eso probamos con Bergese. Creí que Encina estaba cansado. Con Mario (Moreno) buscamos más profundidad por ese sector”, explicó el entrenador.
Pero como dijo Osvaldo Barsottini: "Hace 21 fechas que estamos punteros con un equipo por el que nadie daba dos pesos". Con esa mirada, cualquier reclamo parece exagerado. Por eso no fue de extrañar que cuando los jugadores saludaron, todavía con el sabor amargo de los dos puntos perdidos, la hinchada los alentó con el canto que ese grupo hizo posible: "Y ya lo ve; es el puntero cordobés".
