Instituto, último y confundido
La Gloria cayó en Pergamino y, más allá del resultado, está lejos de mostrar una identidad de juego.
La tabla de posiciones muestra a Instituto en el último puesto. De todos modos, lo que por estas horas preocupa en Alta Córdoba no se remite a ese único punto obtenido sobre 12 en disputa, sino en que el equipo está lejos de mostrar una identidad.
La derrota 1-2 que Douglas Haig le propinó ayer en la soleada y ventosa tarde de Pergamino, golpeó duro en la delegación albirroja. Sólo Darío Franco y los referentes Julio Chiarini y Raúl Damiani hicieron declaraciones y el mensaje común pasó por el reconocimiento de los errores y en la fe en revertir el mal inicio de campeonato.
"No es el arranque esperado. Todavía no pudimos ganar, pero hay que seguir trabajando. No conozco otra manera para salir de este momento", explicó el entrenador, quien agregó que Instituto no se defendió bien y que le gustó el manejo de la pelota, más allá de que su equipo tuvo poca claridad. "Mejoramos en el segundo tiempo y luego del empate tuvimos chances para anotar el segundo", agregó.
La Gloria apenas tiene la unidad sumada en el debut ante Deportivo Merlo, y sostiene la tabla con la misma cosecha que Boca Unidos, aunque con peor diferencia de gol (-5, contra -4 de los correntinos). "La preocupación no pasa por los números sino en tratar de mejorar. Igual, me da un poco de vergüenza estar último", dijo Julio Chiarini. "Sé que para la gente es difícil, pero desde acá les pido tranquilidad, porque esto recién empieza y seguramente vamos a revertirlo", añadió el arquero.
Damiani se expresó en el mismo sentido: “Son cosas que duelen y hay que sacar fuerzas de donde no hay, ponerle el pecho y la cara a este momento, y tratar de empezar a ganar y sumar. Instituto es un club muy grande para estar donde está”.
El propio capitán albirrojo evitó señalar al desmembramiento del plantel anterior como causal de este presente. “Eso es parte del pasado y si lo decimos, pareciera que estamos llorando. La realidad es que hay que jugar mejor. Debemos sacarlo entre todos, sobre todo los jugadores, que debemos hacer las cosas mejor”, puntualizó.
La tercera derrota en serie (antes, 0-2 con Almirante Brown y 1-3 ante Sarmiento), motivó que a Darío Franco se lo consultara sobre si su trabajo estaba condicionado. Como era de esperarse, el DT lo descartó de plano. “Tengo el apoyo de los dirigentes, hoy (ayer) me lo hicieron saber y eso es muy importante”, sentenció sin dejar lugar para las especulaciones.
Pese a ser figura, Chiarini no se mostró conforme. “Lo único que siento es responsabilidad y que, por ser uno de los más grandes, tengo que apoyar a mis compañeros. Me quedé en Instituto porque todavía tengo esa espina de poder ascender. Empezamos mal, pero al sueño todavía lo tengo intacto”, resaltó el cuidapalos nacido en Oliva.
La anécdota del penal
Chiarini: “Conocía a Román (Díaz) porque en los entrenamientos siempre pateaba fuerte y cruzado. Sabía que me lo iba a cambiar, porque él pensó que yo iba a hacer la lógica de tirarme a mi izquierda. Fui a mi derecha y por suerte lo pude atajar y dejar al equipo con chances, aunque no pudimos empatar”.
Román Díaz: “En los entrenamientos siempre le ganaba yo, pero esta vez fue para él”.

