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Instituto no tuvo profundidad y terminó pagando un error propio

La primera fue derrota. En un campeonato largo y cambiante, la Gloria arrancó cayendo con Douglas Haig. ¿Lo positivo? La idea de juego es clara: atacar siempre.

05 de agosto de 2013 a las 09:05 a. m.
Instituto no tuvo profundidad y terminó pagando un error propio
No pudo. De la Fuente no logra frenar el avance de Douglas Haig. Instituto jugó mejor pero no tuvo gol y pagó muy caro un error defensivo. // Foto: Gentileza Periódico El Tiempo de Pergamino

No alcanzó. Instituto se adueño de la pelota, pero careció de precisión en los metros finales. Douglas Haig aprovechó un error defensivo de la Gloria y lo ganó.No hay ni existe una fórmula secreta que permita encontrarle al fútbol una lógica. Tácticas y estrategias hay para todos los gustos y los merecimientos se vuelan con una brisa. Ayer en Pergamino se enfrentaron dos estilos de juegos bien opuestos, y la suerte estuvo con los locales.

Si al partido lo veía un desentendido de este torneo, sin dudas hubiese dicho que el anfitrión era Instituto. El equipo de Frank Darío Kudelka propuso siempre un juego asociado. Mientras que el de Reinaldo Merlo sólo apostó a cuidar férreamente el cero para luego intentar aprovechar un error del contrario. Y, producto de una buena defensa y de una efectividad importante, los de “Mostaza” se llevaron un triunfo que sembró de bronca el vestuario albirrojo.

El que hace el gol, gana

Con una idea clara a partir de la posesión de la pelota, que se inició siempre en los defensores, Instituto tuvo la iniciativa en los 90 minutos de juego.

Fernando De la Fuente fue la manija del mediocampo, que encontró en Federico Vismara un buen compañero tanto la hora de marcar como de llevar el juego hacia adelante. Sin embargo, el ex Colo Colo, que bien podría haber sido la figura de la cancha, falló sólo en una entrega que Douglas supo aprovechar.

En esa mala salida, la pelota llegó a los pies del lateral izquierdo Agustín García Basso, que lanzó un centro preciso para que Pablo Mazza marque de cabeza el gol triunfal.

Si “el Milan de Pergamino” ya jugaba con dos líneas de cuatro con el resultado igualado, ni hablar después del tanto. Al Albirrojo, sobre todo a los cuatro hombres más adelantados, se le complicó dominar la pelota (mucha influencia tuvo el estado del terreno) en los metros finales.

Por eso las llegadas más claras de los de Kudelka fueron por arriba, pero la efectividad no fue su fuerte. Así, el partido terminó inclinándose para el que priorizó cuidar su arco y tirar pelotazos hacia sus delanteros. Fue la primera fecha de un largo recorrido de 42. Instituto intentó siempre sin especular y terminó volviéndose con las manos vacías. ¿Por qué? Porque en este duelo de estilos ganó el que hizo el gol.