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Instituto, ni para tapar las dudas

La reacción no le alcanzó a la Gloria para empatar y tampoco para disimular sus carencias. Franco se fue sin hablar, pero en sus gestos transmitió abatimiento y frustración por la derrota.

20 de octubre de 2012 a las 10:21 a. m.
Instituto, ni para tapar las dudas
Instituto hace más de una rueda que no gana dos partidos consecutivos. (Foto: Sergio Cejas)

La arremetida final, en busca de un empate que nunca llegó, no alcanzó para disimular el padecimiento de los hinchas de Instituto, al ver a su equipo derrotado una vez más. Fue 2-3 ante Nueva Chicago. Una nueva derrota en condición de local, otro cachetazo para el ánimo de la gente, que había resurgido después de la goleada 3-0 del pasado sábado, ante Defensa y Justicia, en Florencio Varela.

Todos imaginaban que el partido ante el Torito de Mataderos era una más que buena –y accesible– oportunidad de ratificar la levantada. Pero otra floja actuación colectiva, con la chatura de algunas individualidades, hizo bajar a la realidad, que tiene a Instituto penúltimo (con posibilidades de quedar último al término de esta 11ª fecha) en las posiciones.

Suele decirse que, en la Primera B Nacional, cualquier equipo que gane dos partidos seguidos “se prende”. En el caso de Instituto, una victoria le hubiera servido para, al menos, acomodarse. Pero la Gloria no pudo. Y, en rigor, hace mucho que no puede.

Desde las fechas 25ª, 26ª y 27ª del campeonato pasado, cuando encadenó una serie de tres triunfos ante Chacarita (3-1), Sportivo Desamparados (4-1) y Defensa y Justicia (2-1), la Gloria nunca más pudo ganar ni siquiera dos partidos “al hilo”. Y aquel triunfo ante el Halcón fue hace más de seis meses, el 2 de abril de este año. Pasó mucho tiempo. Demasiado...

No le encuentra la vuelta

Sobre todo durante el campeonato pasado, Franco estaba acostumbrado a abandonar el campo de juego rápidamente, al término del partido, casi al trote. Pero anoche lo hizo lentamente, mirando hacia el piso, con la mirada perdida... Sólo “relojeó” para ver a los jugadores. Fue una clara señal de la frustración que invadía al entrenador. Casi se puede adivinar que, más que la derrota, al DT le duele que el equipo no ofrezca lo que él pretende.

El partido de anoche fue el que más situaciones de gol le vio generar a Instituto en Alta Córdoba. Sin embargo, el funcionamiento defensivo dejó mucho que desear. Un cabezazo de Delmonte pegó en el travesaño y otro se fue al lado del palo; Damiani tuvo una en el área chica, pero la tiró alta; Velázquez cabeceó solo, pero desviado... Todo eso en el primer tiempo, cuando Chicago, casi sin proponérselo, se puso 2-0 por los goles de Christian Gómez y Farías.

El aliento del público fue constante y conmovedor hasta el 0-3 (de “Gomito”, esta vez de penal), cuando se escucharon algunos insultos para los jugadores y muchos más para los dirigentes. Después, el entusiasmo creció con los descuentos de Velázquez y Bazán (de penal), pero no alcanzó.

Tras la salida con aplausos y algo de tensión (hubo insultos entre algunos hinchas y familiares de los futbolistas) quedó flotando la duda sobre si Franco, que se fue sin hacer declaraciones, será capaz de revertir la situación o si, definitivamente, el Albirrojo deambulará en el fondo de las posiciones.