¡Hoyos, gigante! Los puntajes y el 1x1 de Instituto ante Flandria
La Gloria logró sumar tres puntos muy importantes sin brillar, pero se metió en el Reducido. Los rendimientos, uno por uno.
30 de abril de 2018 a las 06:55 p. m.
Instituto logró este lunes clasificar al Reducido por el segundo ascenso a la Superliga, logrando un triunfo clave 2-0 ante Flandria.
Sin brillar y con Lucas Hoyos como gran figura, el Albirrojo edificó el triunfo que fue a buscar.
Con goles de Castelli y Braida, quebró al local, ya descendido, y ahora jugará ante Sarmiento de Junín, en la primera llave del Reducido.
Los puntajes de cada uno:
- Facundo Castelli 7: Definió con potencia en el primer gol de Instituto con y en el segundo tiempo, martirizo con sus piques por los dos costados. Fue dificil contenerlo. Obligó en cada pelota que tocó.
- Javier Mendoza 7: El destello de calidad del equipo. En el primer gol, puso un notable cambio de frente para la entrada de Castelli. En el segundo, asistio a Braida. Decidió siempre bien. Bajó físicamente al final.
- Mateo Klimowicz 6: Entró por Tevez y en la media hora final aportó posesión de pelota y algunos toques buenos.
- Tobías Ballari: Entró por Nizzo y en el último cuarto de hora le dio oxígeno al trajín de la media cancha.
- Malcolm Braida: "El Kako" jugó los últimos 5 minutos por Castelli y definio muy bien en el segundo gol la Gloria.
Los goles de Instituto:
LO BUENO DE LA GLORIA ANTE FLANDRIA:
- La entrega del equipo: Nadie le quito el cuerpo al esfuerzo y todos jugaron el partido como lo que era: una final.
- Las atajadas de Hoyos: Sacó dos pelotas de gol, una en cada tiempo y rechazó un montón de centros. Infundio confianza y tranquilidad aún en los momentos más bravos.
- La calidad de Mendoza: Asistió en los dos goles de Instituto y aunque sintió físicamente el partido, le dio el toque de buen fútbol a un equipo intenso pero desprolijo.
LO MALO DEL EQUIPO DE FRANCO:
- La aceleración: ni siquiera el gol de Castelli a los 3 minutos del primer tiempo sereno a un equipo que decidió jugar al ritmo que le propuso Flandria. Pocas veces se paró a pensar.
- La intrascendencia de Tevez: El exdelantero de Newells otra vez aportó poco y nada arriba. Desconectado e inexpresivo.
- La falta de línea de juego: volvió a faltarle a Instituto lo de siempre: volumen de juego. No hubo nadie que pensara a excepción de Mendoza. Todo se quiso hacer corriendo. Esta vez alcanzó con eso.
